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Etapas de la construcción de historias: ¿cuál es la más difícil?

etapas de la construiccion de historias

Las etapas de la construcción de historias: ¡conócelas a fondo!

En el Discord de los Guerreros Escritores (únete, por cierto), alguien publicó hace unas semanas una pregunta muy interesante: ¿cuál de las etapas de la construcción de historias es la más difícil?

La pregunta fue abierta para quien quisiera responderla y, como te imaginarás, hubo un poco de todo. Los insights fueron muy buenos, pero también me hicieron ver que muchos escritores no están plenamente conscientes de en qué etapa siquiera se encuentran sus historias o qué deberían esperar de las que vienen en el futuro.

La mayoría se quedan con la impresión de que la etapa con la que están batallando en ese momento es la más difícil.

Por eso, pensé que lo mejor sería escribir un artículo en el que hablo un poco sobre las etapas de la construcción de historias y preparo un poco tus expectativas para el futuro. ¡No pares de leer!

Etapas de la construcción de historias

A mi forma de ver, la construcción de historias se divide en cinco etapas:

1. Premisa

La premisa es la idea inicial que da vida a la historia. Es el momento en el que se enciende el bombillo sobre tu cabeza y dices “Hmm, esto sería interesante para una historia”.

Miles de historias viven y mueren todos los días en esta etapa, ya que es muy fácil desecharlas u olvidarlas.

Esta etapa es tramposa porque el escritor tiene la falsa sensación de que está progresando, ya que tiene “algo” en lugar de nada. Sin embargo, lo cierto es que sigue teniendo “nada”, sin importar qué tan bonita y armada esté la premisa en su cabeza.

2. Arranque

El arranque es el momento en que una premisa pasa a convertirse en una acción. Es cuando el escritor finalmente deja de tener ideas volando en su cabeza y se sienta a escribir algo, ya sea el primer capítulo de la historia o el prólogo.

Este momento es crucial porque es el que permite que la obra se vuelva algo tangible y no simplemente hipotético.

Usualmente, esta etapa viene acompañada con cierta emoción y un exceso de confianza en la historia, lo cual facilita su evolución.

3. Estructuración

La etapa de estructuración llega una vez que el momentum del arranque inicial se apaga. Las dudas empiezan a llegar a la cabeza del escritor quien se da cuenta de que necesita dedicarle algo de tiempo a la planeación de su obra.

Si la estructuración se hace a tiempo (de hecho, to le recomiendo a escritores más experimentados hacerla incluso antes de empezar a escribir capítulos), es probable que mantenga muy activa la motivación del escritor y disminuya (aunque no evite del todo) bloqueos futuros.

Por otro lado, cuando la estructuración se lleva a cabo muy tarde, suele destrozar la motivación del escritor cuando este se da cuenta de que ha cometido errores narrativos o agregado elementos inútiles que costará mucho quitar de la historia sin que esta pierda su esencia.

Esta es la razón por la que muchas historias con gran potencial mueren en la etapa de estructuración, ya que aquí es donde se pone a prueba de verdad la ética de trabajo del escritor.

Si está listo para afrontar el reto y trabajar para mejorar y avanzar su historia, tendrá muchas probabilidades de éxito. De lo contrario, el libro se volverá otro proyecto abandonado.

4. Desarrollo del clímax

El desarrollo del clímax es el cierre del último acto de la obra donde todas las ideas narrativas del escritor deben alcanzar su máximo esplendor.

Esta etapa también es complicada porque es probable que algo que se “pensaba” que funcionaría, a la hora de plasmarlo en el papel termina no funcionando en realidad, y de repente se tiene que volver a la fase de estructuración.

Conozco una infinita cantidad de escritores que se quedan atrapados en esta etapa por años, reescribiendo y trabajando sus primeros capítulos una y otra vez sin atreverse del todo a acabar su historia.

5. Revisión

La revisión es el momento después de que el primer borrador está oficialmente terminado. Es cuando el escritor ahora debe sentarse a leer su historia por completo y evaluar las áreas de mejoras que tiene.

Esta etapa tiene como parte negativa que, muchas veces, el arduo trabajo de los escritores les hace temerosos de mostrar su obra a otras personas; después de todo, no hay idea más agobiante que creer que todos odiarán eso que hiciste con tanto esfuerzo y pasión.

La revisión se puede extender muchísimos años, quizás más de los que pasaste escribiendo la obra. Esto no necesariamente es malo, siempre y cuando esos años realmente se inviertan mejorando la obra.

Si simplemente la tienes escondida en tu buró, entonces tu obra está muerta y jamás estará terminada de verdad.

Esta etapa acaba con la publicación, el momento en el que, como escritor, decides que la historia ya alcanzó la cúspide de lo que puedes mejorarla con tus capacidades actuales.

¿Cuál es la etapa de la construcción de historias que suele trabar a los escritores?

Algo que espero que te haya quedado muy claro es que la respuesta a esta pregunta depende de una sola cosa: la etapa presente de tu obra.

Desde el momento de la premisa, la posibilidad de trabarse de forma irreconciliable está ahí. En realidad, TODAS LAS ETAPAS son asesinas y jamás debes bajar la guardia. Tu meta principal es llegar a la siguiente etapa hasta que la obra ya esté lista para ser leída por los demás sin que tengas un peso de consciencia innecesario.

Para expresarme todavía mejor, la idea con la que te tienes que ir es que la etapa más difícil es aquella en la que estás ahora. Cuando pases a la siguiente, esa será la más complicada y así sucesivamente.

Escribir un libro no se vuelve más fácil, pero no necesariamente se vuelve más difícil; simplemente mantiene su exigencia desde el principio hasta el final. Cada etapa es igual de crítica y tiene la misma probabilidad de acabar con tu progreso que la anterior o la siguiente.

Puede ser que me digas que te cuesta arrancar, pero que, una vez que lo haces, la estructuración y el desarrollo del clímax te vienen con facilidad; pero eso es más una muestra de tu excelente ética de trabajo que de la dificultad de las etapas en sí.

Los escritores se suelen trabar en todas estas etapas, algunos incluso chocándose con un muro tras otro, encontrando dificultad en cada una de ellas. Tu labor es superar esos obstáculos y ayudar a tu historia a crecer.

No te asustes por el reto ni dejes que el miedo te domine. Deja a un lado las excusas y dale vida a tus ideas. Te aseguro que el resultado, te lleve al éxito o no, será increíblemente satisfactorio.

¡Y con eso llegamos al final! Espero que este artículo te haya resultado interesante. Si fue así, considera leer este otro sobre cómo lograr que la creatividad fluya. ¡No te lo pierdas!

Publicado en Escribir

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