Escenas innecesarias: ¿cómo identificarlas (y removerlas)?

Escenas innecesarias: ¿cómo identificarlas (y removerlas)?

Escenas innecesarias: ¿cómo identificarlas (y removerlas)?

La eficiencia narrativa y el ahorro del lenguaje son unas de las mejores prácticas que podemos aplicar para favorecer el ritmo narrativo de nuestra historia, pero para poder aplicarlas es importantísimo que sepamos identificar y remover todas las escenas innecesarias que puedan aparecer en nuestra historia.

Esta es una tarea bastante difícil que suele requerir mucha práctica, y por eso pensé que sería útil escribir un artículo que te permita volverte un experto lo más rápido posible.

Si te interesa aprender más, ¡asegúrate de leer hasta el final!

¿A qué me refiero con escenas innecesarias?

Una escena innecesaria es aquella que establece elementos redundantes o irrelevantes para la historia y que, por ende, removerla termina siendo algo positivo para la narrativa.

Las escenas innecesarias hacen que la progresión de la historia sea más lenta y tienden a aburrir a la audiencia, porque esta es bastante sensible a identificar los momentos que le están haciendo perder el tiempo.

Cabe destacar que también es posible tener una “escena necesaria” que aburre a la audiencia, pero esto suele suceder cuando la construcción de la escena en sí es deficiente. Quizás es demasiado larga o los diálogos están mal construidos, pero al final del día lo que comparte puede ser crucial para la historia.

Las escenas innecesarias son aquellas que de plano deben QUITARSE de la historia. No se trata de salvarlas o modificarlas, sino de removerlas por completo.

Eso puede sonar como una medida extrema, pero lo cierto es que no lo es. Es una medida acorde con el daño potencial que una escena de este tipo puede tener en tu historia.

¿Por qué debes removerlas?

Después de esa última frase, lo normal es que te estés preguntando por qué las escenas innecesarias son tan dañinas. Existen muchas razones, pero con las tres más importantes debería ser suficiente:

  1. El ritmo narrativo se ve gravemente afectado por la existencia de una escena que no debería estar ahí.
  2. La redundancia narrativa, especialmente en la construcción de personajes, hace que estos se sientan como clichés extremadamente aburridos y que la audiencia se desconecte de su lucha.
  3. El tiempo que le dedicas a estas escenas podría utilizarse para otras mucho más importantes que mantengan la atención de tu audiencia durante toda la narrativa.

Todos estos son aspectos cruciales para fomentar una buena experiencia para tu audiencia. ¡Es por eso que debes tener mucho cuidado con las escenas innecesarias y quitarlas de tu historia lo antes posible!

¿Cómo identificarlas?

La mejor forma de identificar si una escena es verdaderamente útil para la historia es analizando cada una y haciéndote preguntas específicas sobre lo que te ofrece.

Estas tres son las que recomiendo para dar con la tecla indicada. ¡Presta atención!

¿Pierdo algo indispensable si quito esta escena?

En muchas ocasiones, la respuesta de esta pregunta será aparente y el análisis te tomará un par de segundos. Por ejemplo, la escena en la que introduces a tu protagonista, claramente pierdes algo importante si lo quitas.

Sin embargo, esto no siempre es tan claro. Por ejemplo, si simplemente estás estableciendo la backstory de un personaje secundario, es posible que esta información no sea relevante para la historia.

Puede que sí o puede que no. Para descubrirlo de forma definitiva, pasa a la siguiente pregunta.

¿Este elemento afecta la progresión de la trama o del arco de mi protagonista?

Volviendo al ejemplo de la backstory, si resulta que la información es útil para que tu personaje principal se plantee algo nuevo o tome una decisión que de otra forma no tomaría, entonces es extremadamente probable que ese elemento sea algo indispensable para tu narrativa.

Si no afecta ni la trama ni el arco de tu personaje principal, entonces es bastante probable que puedas removerlo de la historia sin que esta se vea afectada en lo más mínimo.

De todas formas, incluso si determinas que es importante, es crucial que te plantees finalmente esta última pregunta.

¿Existe una forma más eficiente de establecer el elemento sin que pierda fuerza?

Incluso si esta backstory es importante, quizás lo mejor sea incluirla en otro momento, en uno donde este personaje secundario tenga mayor importancia o la historia te lleve a esa explicación de forma orgánica.

Uno de los principales errores que cometen los escritores novatos es querer meter demasiada información en una sola escena, y eso hace que esta pierda enfoque y esa vuelva caótica para la audiencia.

De la misma forma, debes pensar si, en lugar de dedicar una escena entera a establecer un elemento, quizás puedas lograrlo de una forma más eficiente y menos obvia.

Por ejemplo, en la película de El Planeta del Tesoro nunca nos cuentan cómo es que John Silver se convirtió en un cyborg. La única información que se nos da al respecto es una corta conversación entre Jim y él que nos permite captar solo aquello que es verdaderamente importante para la historia.

Jim: Y… ah, ¿a ti qué te pasó John?

John: (mira serio y triste su mano robótica) Se abandonan algunas cosas, al seguir un sueño.

Jim: ¿Lo alcanzaste?

John: espero que sí, Jimbo, espero que sí.

No necesitamos saber los detalles de cómo John perdió su mano, su ojo o su pierna, eso no es relevante para la historia. Lo único relevante es saber que su obsesión es tan intensa que considera algo tan personal como las partes de su cuerpo un sacrificio necesario para alcanzar su meta, y que al mismo tiempo, una parte de él se pregunta si ha valido o valdrá la pena.

Esta escena no es solo relevante, sino que también es muy eficiente en su construcción, aportando información valiosa de una forma fácil de entender, artística y concisa.

¿Cómo remover una escena innecesaria?

Por suerte para todos, remover una escena innecesaria suele ser bastante sencillo. Dado que su relevancia en la historia es virtualmente nula, usualmente suele ser tan simple como quitar la escena e introducir una transición que lleve al capítulo siguiente.

Si este cambio te obliga a hacer demasiados malabares narrativos, entonces lo más probable es que la escena no sea innecesaria, sino que está mal construida.

Quizás te esperabas más en este apartado, pero es que lo más complicado de las escenas innecesarias no es removerlas, ¡sino encontrarlas!

¡Y con eso ya acabamos! Si te gustó el contenido, quizás te interese leer este otro sobre cómo establecer el tono de tu historia. ¡No te lo pierdas!

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