Los clichés: ¿son tan malos como parecen o hay algo más?

Independientemente si eres alguien a quién le gusta consumir historias o eres la clase de persona que también quiere producirlas, lo cierto es que es muy probable que cuando alguien dice la palabra “cliché” de inmediato la asocias con algo negativo.

Honestamente, es difícil culparte si es tu caso. Después de todo, la abundancia de clichés es exactamente una de las cosas que puede arruinar cualquier historia y que hace que la industria se sienta plana y aburrida.

Una de las cosas que las personas le critican muchísimo al universo cinemático de Marvel es que repiten con demasiada frecuencia la misma fórmula y, después de un tiempo, cada película de superhéroes comienza a sentirse idéntica a la anterior.

Sin embargo, hay algo muy curioso: una de las razones por las que las personas disfrutaron tanto Infinity War y el arco de varios de los Avengers en Endgame, es porque Marvel aprovechó sus propios clichés y les dio la vuelta.

Curiosamente, fue el uso consciente de los clichés lo que elevó estas historias y enamoró a tantas personas. Por eso, en este artículo, quiero hablar sobre el aspecto positivo de los clichés y por qué no deberías decir “de esta agua nunca beberé”.

¡Empecemos!

Simplifican la comprensión de la historia

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Primero que nada, hay una buena razón por la que casi todas las historias tienen al menos un par de clichés: al final del día, estos ayudan a dar estructura a la historia porque la audiencia ya sabe de antemano lo que los símbolos representan y no hace falta pasar demasiado tiempo explorándolos.

Un ejemplo es el típico personaje chistoso que está ahí para decir cosas que te hagan reír y bajar la seriedad del tono de la historia. Nadie se pregunta por qué ese personaje bromea constantemente ni lo considera poco realista a pesar de que una persona normal no actuaría como él o ella.

Claro está, el problema está en que si un escritor se acostumbra a depender demasiado de estas “plantillas prefabricadas” dará la impresión de que sus historias son planas, predecibles y que su escritura es floja.

La cuestión es encontrar un balance. Solamente valerse de los clichés cuando el elemento que ese cliché desarrolla es algo poco importante para la trama y siempre tratar de darle aunque sea algo de profundidad.

Por ejemplo, en Kung-Fu Panda, Oogway es un cliché del típico maestro de artes marciales que se ha vuelto uno con el universo, pero a nadie le molesta, por el contrario, muchos adoran a este personaje. La razón es muy sencilla: Oogway cumple una tarea muy específica en la trama, y después deja que el resto de los personajes más trabajados y originales la sostengan.

Digo, también está el tema de que Oogway cumple perfectamente su rol de personaje paragon, pero eso es información para otro artículo.

Aportan una base a la narrativa

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¡Oh, por Dios! Lo entiendo

Te guste o no, todos tus personajes favoritos forman parte de uno u otro cliché, y sino es así, lo acaban de crear.

Eso es porque los escritores y la audiencia necesitan por lo menos una base para empezar a construir el personaje y, a partir de ahí, modificar la fórmula.

Por ejemplo, Harry Potter es el típico personaje bueno y de corazón puro, pero a medida que la historia avanza Rowling le va aportando más y más profundidad a su persona, y termina logran que se sienta único y especial para el espectador (es una lástima que J.K Rowling no ha mantenido ese nivel de calidad últimamente).

Incluso alguien tan legendario como Aragorn es cliché en su base: el príncipe heredero que no quiere ser rey, pero que eventualmente acepta su destino. Pero, como te podría decir cualquiera que haya vivido el viaje de este personaje, Aragorn es mucho más que eso.

El cliché solamente actúa como una base para introducir el personaje y que la audiencia “entienda” de qué se trata, ahorrándole al escritor una gran cantidad de exposición que realmente no es importante.

Crean expectativas en el lector que luego puedes romper

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Esto es inesperado

John Truby, en su libro Anatomía del Guión, explica esto a detalle si estás más interesado en el tema, pero, en pocas palabras, la mejor forma de utilizar un cliché es implementarlo para romper con las expectativas del lector o espectador.

Por ejemplo, ese mismo personaje chistoso y adorable que mencionamos, podría terminar siendo el villano o cambiar de bando cerca del final de la película. O la típica interacción romántica entre dos personajes puede ser la base para explorar una temática distinta, más relacionada con el crecimiento personal que la pasión.

Es decir, implementar un cliché y exagerarlo es una gran forma de asegurarte que tu audiencia será traicionada por su propia experticia y jamás será capaz de ver lo que escondiste.

Por supuesto, eso no significa que los twists puedan salir de la nada ni tampoco deberías intentarlo, porque justamente el espectador será tu mayor aliado. De hecho, es probable que incluso si le atina, él mismo se convencerá que está equivocado y se sorprenderá de todas formas.

Es un elemento muy poderoso que cualquier buen escritor debería aprovechar.

Entonces, ¡no le temas a los clichés! Todo elemento narrativo tiene sus ventajas y sus desventajas, y los clichés no son la excepción. ¡Utilízalos para mejorar tu escritura!

Si te gustaría ver esto en práctica, puedes leer mi obra de Jagger en Wattpad o comprar la versión física en Amazon, un libro que utiliza los clichés específicamente para sorprender al lector. ¿Te fijas cómo no me importa aceptarlo descaradamente? ¡Te apuesto que te costará determinar qué clichés se romperán del todo y cuáles solo un poco!

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