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Las ventajas y desventajas del narrador en primera persona

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Las ventajas y desventajas del narrador en primera persona

Uno de los narradores más populares para los escritores novatos es el narrador en primera persona, ¡y no es para sorprenderse!

La verdad es que este tipo de narrador puede ser una herramienta genial para ciertos tipos de historias y para permitir que los nuevos autores se expresen de una manera más genuina.

Sin embargo, este narrador es un poco más complejo de lo que parece a primera vista y tiene ciertas ventajas y desventajas que debes considerar con cuidado. ¡Conócelas aquí!

¿Qué es el narrador en primera persona?

El narrador en primera persona es aquel que cuenta los hechos de la historia desde la perspectiva de un personaje y utiliza la primera persona verbal (es decir, el “yo”).

Este tipo de escritor ha sido utilizado por muchos de los escritores más prolíficos de la historia, como Dostoyevsky (Memorias del Subsuelo) y Dante Alighieri (La Divina Comedia).

Ejemplo:

“Salí de la casa confundido y sorprendido. Lo que había contado mi madre no tenía sentido, no podía ser verdad, pero si lo era… ¿qué sería de mí?”.

Ventajas que aporta

Hablemos un poco sobre las ventajas que este narrador te puede ofrecer. ¡Aquí te van a algunas!

Una perspectiva idiosincrásica de la historia

Una de la características más importantes que necesita una historia para sentirse fresca y nueva, es tener una visión idiosincrásica de los dramas que explora.

El uso de un narrador en primera persona facilita esto muchísimo, ya que todo se cuenta precisamente desde la perspectiva de un personaje y se utilizan sus palabras particulares.

La personalidad del narrador es una herramienta que, casi de forma natural, le ofrece a la historia un cierto nivel de idiosincrasia que le permite sentirse única y especial.

Es más fácil adentrarse en el conflicto interno del personaje

De cierta forma, una historia narrada en primera persona acontece dentro de la mente de un personaje. Este es una idea interesante, ya que nos indica una realidad particular de esta clase de narrador: el lector está dentro de la cabeza de tu personaje.

Esa es la mejor evidencia que puedo ofrecerte para que veas lo útil que el narrador en primera persona puede ser a la hora de manejar los conflictos internos de tu personaje, ya sean morales o psicológicos.

Con este narrador, siempre tienes la posibilidad de explorar a tu personaje a fondo, desde su raciocinio hasta sus emociones, y presentárselas a tu lector de una forma personal y atractiva.

Es más fácil guardar misterios y controlar expectativas

Debido a la visión limitada que tienen los personajes, cuando le otorgas el rol de narradores, también estás limitando lo que la audiencia puede ver.

Esto te puede ayudar muchísimo a guardar y desarrollar misterios, además de controlar las expectativas de la audiencia, aumentando drásticamente las probabilidades de que la sorprendas. ¡No es por nada que muchas de las mejores historias de terror son escritas con este narrador!

Si estás pensando escribir historias de misterio, suspenso o de casos policíacos, ¡el narrador en primera persona puede ser el ideal!

Ayuda mucho a construir el arco del narrador

El narrador en primera persona también te obligará a enfocarte muchísimo en tu protagonista, ya que la historia no puede progresar si él no lo hace.

Esto es genial para crear personajes principales que sean activos y que apoyen constantemente a la trama, además de que la necesidad de mantenerlo interesante te ayudará a darle un arco y tener tiempo para trabajarlo.

Desventajas que tiene

Lamentablemente, no todo es color de rosas, así que es hora de que hablemos de los retos que encontrarás al usar este tipo de narrador. ¡No te los pierdas!

La perspectiva es limitada

La perspectiva limitada, aunque puede ser positiva para el personaje que narra, se puede convertir en una cadena que te impide trabajar a los personajes secundarios.

A su vez, no es fácil cambiar de perspectiva dentro de la historia sin que el cambio se sienta disruptivo y la audiencia se confunda.

Dicho esto, existen historias como Una Canción de Hielo y Fuego de George R.R Martin y Drácula de Bram Stoker que consiguen darle la vuelta a esta debilidad introduciendo en la estructura narrativa constantes cambios de perspectiva, permitiendo que la audiencia se acostumbre a esa rotación.

Quizás esto te haga pensar que, entonces, esta desventaja no es tan grave, pero piensa de nuevo. Realmente, esto es un testamento de lo complicado que es cambiar perspectivas, ya que demuestra que TODA tu estructura narrativa debe girar en torno a superar esta debilidad para ser capaz de hacerlo con éxito. ¡No lo olvides!

Pone mucho peso sobre los hombros del narrador

Dado que la historia se cuenta desde la perspectiva de un solo personaje que forzosamente debe participar en los eventos de la narrativa, te puedes topar con un problema terrible si no consigues crear un personaje lo suficientemente atractivo e interesante.

El peso de la historia está casi por completo sobre los hombros de este personaje, y si sus acciones no impactan la trama de forma relevante ni su conflicto interno es lo suficientemente poderoso, tu historia sufrirá muchísimo, incluso pudiendo romperse por completo.

Es fácil caer en “propaganda”

Las historias narradas en primera persona tienen la particularidad de que su personaje comparte una característica única con el resto de los narradores, pero a la vez no: su palabra es ley de entrada, pero los eventos de la trama pueden llevarle la contraria.

Con esto me refiero a un personaje que tiene una creencia absoluta como que “todas las personas son buenas en el interior” y luego la historia pone a prueba esta creencia haciendo ver que “quizás no todos son buenos en realidad”.

El tema aquí es que para que la opinión del narrador tenga valor narrativo, la obra debe ponerla a prueba. Es la única forma de que la audiencia no se sienta sermoneada por el escritor y se sienta inclinada a pensar.

Ahora, el problema de esto es que con un narrador en primera persona es casi imposible que no coloques varios de estos juicios de valor en tu historia, aumentando así la probabilidad de que dejes alguno que afecta negativamente la profundidad de la obra, haciendo que el mensaje sea más un reflejo de tus creencias políticas, en lugar de una exploración artística honesta.

¡Y con eso eso llegamos al final! Espero que este contenido te haya ayudado a determinar si el narrador en primera persona es lo que tu historia necesita.

Si lo disfrutaste, seguramente te encantará este otro sobre cómo utilizar la descripción de forma efectiva en las historias. ¡No te lo pierdas!

Publicado en Escribir

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