La autorrevelación: ¿cómo manejar el momento crítico del arco de un personaje?

Construir una buena historia es mucho más difícil de lo que parece. En el momento en el que empiezas a darte cuenta de todos los elementos que juegan un rol en la narrativa, fácilmente puedes sentirte abrumado y perder toda fe en tu obra.

Sin embargo, esta complejidad no debería intimidarte, sino animarte a aprender más y entender cómo funcionan esos elementos cruciales. En este artículo, quiero hablarte de uno particularmente importante: la autorrevelación.

No es extraño que los momentos más especiales de una historia giren en torno a este evento, y por eso vale la pena que lo conozcas a fondo. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la autorrevelación?

La autorrevelación es uno de los siete pasos de la estructura narrativa compartida por John Truby en su libro “Anatomía del Guión”. Este paso se refiere al momento en el clímax de la historia donde el protagonista tendrá una revelación acerca de quién es su persona.

Como dice Truby, “gran parte de la calidad de nuestra historia está basada en la calidad de esta autorrevelación”. ¿Por qué? Bueno, porque la autorrevelación es algo así como la conclusión del arco de nuestro personaje; es el momento en el que todo lo que aprendió en la historia detona un cambio en él o ella.

Por supuesto, está claro que los personajes secundarios pueden tener autorrevelaciones cuando se han construido bien, pero por mucho la más importante será la del protagonista. ¡No lo olvides!

Elementos de una buena autorrevelación

Una buena autorrevelación estará conformada por dos factores fundamentales: el psicológico y el moral.

“En una autorrevelación psicológica, el protagonista se deshace de la máscara tras la que se ha escondido y se mira por primera vez a sí mismo con honestidad. Esta acción de quitarse la máscara no es ni fácil ni pasiva. Es una acción activa, difícil y valerosa que el protagonista emprenderá a lo largo de toda la historia” – John Truby.

Ese es el componente psicológico. El moral se define según la conclusión ética a la que llega el personaje (algo como “entonces, esto es lo bueno y esto es lo malo”) que le hace cambiar su perspectiva y actuar, y alinearlo con este aprendizaje.

¡Necesitas tener ambos para que la autorrevelación sea poderosa!

¿Cómo manejarla?

Ahora que conoces la definición de autorrevelación y los componentes centrales que debe contener, deja que te comparta algunos tips extra que te ayudarán a manejarla con éxito.

¡Aquí te van!

Asegúrate que está relacionada con la necesidad

Si la necesidad es donde la evolución del personaje comienza, la autorrevelación es el punto en el que culmina. Entender esta relación nos revela la importancia de unir la necesidad con la autorrevelación.

“La necesidad es la marca de inmadurez del protagonista al comienzo de la historia. Lo que le está frenando es lo que no tiene, lo que le falta. La autorrevelación es el momento en el que protagonista crecer como ser humano (a no ser que el acto de conciencia sea tan doloroso que lo destruya)” – John Truby.

Un ejemplo de esto sería el arco de personaje de Elizabeth en Orgullo y Prejuicio, donde la necesidad del personaje giraba en torno a la soberbia de su inteligencia y amor propio, y la autorrevelación le permite descubrir esas fallas y volverse más humilde.

Sin esto, ¡tu autorrevelación no tendrá congruencia narrativa!

Crea un detonante creíble

La autorrevelación es un punto de inflexión dramático en la vida de un personaje. Es algo que de cierta forma representa una muerte y resurrección de su alma, creando algo nuevo y único que incluye los aprendizajes que ha adquirido a lo largo de la trama.

Por eso, aquello que detona su evolución psicológica y moral debe estar a la altura de lo drástico que resulta ese cambio.

Por ejemplo, en The Last of Us Parte 2, la decisión final de la protagonista para no cumplir su venganza viene de un flashback forzado en la historia que no justifica su cambio. A lo largo de la historia, el personaje tuvo muchas oportunidades claras y tajantes para echarse para atrás, pero decidió cavar más profundo en el hoyo, casi hasta el punto en el que la redención era imposible.

El detonante no está al nivel de lo exagerado que es el cambio, y es por eso que la autorrevelación se siente falsa y está mal construida.

En comparación, podemos colocar a Po en Kung-fu Panda 2, donde nuestro protagonista, después de enfrentarse a los recuerdos traumantes de su pasado, se ve obligado a dejarse consumir por ellos o crearse un nuevo futuro.

En este caso, nuestro detonante está perfectamente alineado con la progresión del personaje, ¡y por eso es la autorrevelación es efectiva!

No la conviertas en un sermón

Sobre todo cuando estamos empezando, es normal que caigamos en la trampa de querer decirle con peras y manzanas a nuestra audiencia cuál fue la transformación de nuestro personaje, pero esto es una mala práctica.

“Al protagonista es mejor no hacerle hablar de entrada y decir todo lo que ha aprendido. Sería algo demasiado obvio y el tono de sermón que adquiriría podría decepcional al público. En su lugar, mostraremos la capacidad de perspicacia de nuestro protagonista mediante las acciones que emprende y que le llevan a la autorrevelación” – John Truby.

Esto no significa que esté mal que tu personaje diga “algo” sobre su transformación, sino que, más que hablar, se trata de que la autorrevelación promueva una acción en la trama que representa mejor simbólicamente la evolución del personaje.

Volviendo al ejemplo de Po, esto queda reflejado de muchas maneras en las escenas posteriores a la autorrevelación:

  • Po decide volver y enfrentarse a Lord Shen, pero no por venganza, sino porque es lo correcto.
  • El símbolo del pavo real ya no lo atormenta más.
  • La paz interior que obtuvo al aceptar su pasado le permite utilizar el Kung-fu para vencer las poderosas armas de Shen.

Cabe destacar que, cerca del final, Po y Shen tienen una conversación donde este último le pregunta cómo logró superar su odio. Po simplemente responde:

“Tienes que dejar todo eso en el pasado porque simplemente no importa; lo único que importa es en lo que tú decides convertirte”.

Esta frase, aunque explica la transformación del protagonista, no resulta un sermón por la forma orgánica e idiosincrásica con la que se introduce en la historia.

¡Y con eso acabamos! Espero que este artículo te haya ayudado a entender a la perfección cuál es el rol de la autorrevelación en las historias.

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