Menú Cerrar

¿Qué es un personaje?

qué es un personaje, ¿Qué es un personaje?

¿Qué es un personaje?

Es extraño pensar que hay conceptos con los que hemos lidiado toda la vida que, a pesar de todo, no podemos explicar fácilmente si nos preguntan específicamente sobre ellos. Si estás aquí, es porque eso te sucede con la interrogante “¿qué es un personaje?”.

¡Pero no te sientas mal! En realidad, existe una buena razón para que tengas dudas; después de todo, el concepto de “personaje” es más amplio de lo que parece a primera vista. Además, está claro que todos hemos leído o visto un personaje alguna vez, pero es muy extraño que nos sentemos a pensar cuáles son los patrones que nos permiten identificarlos y clasificarlos.

Si te interesa aprender a fondo sobre el tema, ¡estás en el lugar indicado!

¿Qué es un personaje?

Un personaje es un ser real o imaginario que forma parte de una narrativa. Eso incluye medios como los libros, las películas, historias en la radio, los videojuegos e, incluso, en las anécdotas de tu tío favorito.

Para contar una historia necesitas forzosamente a los personajes, ya que ellos son los que experimentan algún tipo de evento interesante que justifica la narrativa y ejecutan las acciones que mueven la trama.

¿Por qué son tan importantes?

Los personajes no tienen que ser seres humanos; ni siquiera tienen que estar vivos como los animales o los insectos. Los objetos inanimados también pueden ser parte de una narrativa efectiva e interesante (sino, pregúntenle a los creadores de Toy Story); sin embargo, sí es cierto que a estos elementos se le ofrecen características humanas, como el pensamiento, la conciencia o el habla.

La razón de este fenómeno nos da una pista sobre la importancia que tienen los personajes en una historia: son el vehículo por medio del cual la narrativa puede explorar un factor de la realidad humana.

Porque, no te confundas, todas las historias, independientemente de la raza, especie o tangibilidad corporal de sus personajes, tratan sobre nosotros y la complejidad que nos rodea.

¡Incluso una película como Spirit, con un protagonista caballo que ni siquiera puede hablar, se trata finalmente de la aspiración humana por la libertad y nuestra conexión con la naturaleza!

Curiosamente, esta cualidad también es la que nos permite conectar con los personajes y reírnos y llorar a su lado. Su lado humano nos permite identificarnos con ellos y, mientras mejor estén construidos, más poderoso y significativo será su impacto en nuestras vidas.

Tipos de personaje

Por supuesto, si has estado expuesto alguna vez una narrativa, entonces sabes que no todos los personajes son iguales ni cumplen los mismos roles en la historia.

Eso nos indica que existen distintos tipos de personaje que se dividen según diferentes clasificaciones. ¡Aquí te las comparto!

Según el rol narrativo que desempeñan

Esta clasificación separa a los personajes según el rol que llevan a cabo en la historia.

Protagonista

El personaje principal del relato, el personaje crucial y esencial de la trama. Todos los eventos importantes de la historia giran en torno a él, ella o, incluso, ellos.

Es imposible construir una historia sin un protagonista, aunque es posible crear una que tenga varios al mismo tiempo (Avengers, por ejemplo).

Los mejores protagonistas son complejos, con arcos y luchas interesantes que les permiten crecer a lo largo de la narrativa y profundizar las ideas más poderosas del relato.

Algunos ejemplos de protagonistas geniales son:

  • Jean Valjean (Los Miserables);
  • Edmundo Dantés (El Conde de Montecristo);
  • Tony Stark (Iron Man);
  • Elizabeth Bennet (Orgullo y Prejuicio);
  • Moana (Moana);
  • Judy Hops (Zootopia).

Villano o antagonista

El villano o antagonista es el personaje cuyo principal rol en la historia es actuar como un obstáculo que impide al protagonista alcanzar su objetivo.

Curiosamente, eso no significa que el villano necesariamente deba ser una mala persona, simplemente que su sistema de valores o ideas sean contrarias a las que motivan al personaje principal.

Un buen villano, además, persigue una meta similar a la del protagonista, solamente que desde un ángulo distinto, lo cual le permite tanto entrar en un conflicto interesante con el héroe a la vez que se siente como alguien real que es protagonista de su propia historia.

Un ejemplo de esto serían Luke y Darth Vader en Star Wars. Ambos personajes persiguen la misma meta: “la paz de la galaxia”, pero sus sistemas de valores les obligan a encontrarse en oposición.

Para que uno pueda conseguir lo que quiere, debe oponerse al otro, y a partir de ahí puede nacer toda clase de situaciones narrativas que eleven a ambos personajes tanto en complejidad como relevancia en la historia.

Algunos ejemplos de buenos villanos son:

  • L (Death Note);
  • Darth Vader (Star Wars);
  • Morgoth (Los Hijos de Húrin);
  • Cersei Lannister (Game of Thrones);
  • La Bruja Blanca (Las Crónicas de Narnia);
  • Dolores Umbridge (Harry Potter).

Tritagonista

El tritagonista es el personaje que, a pesar de ser bastante relevante en la historia, se encuentra un peldaño por debajo del protagonista y el villano de la historia.

Por lo general, estos personajes suelen ser el rival o compañero del personaje principal y experimentan un arco propio que se relaciona con el del protagonista.

Los tritagonistas ayudan a que la historia se sienta compleja, ya que el personaje principal y el protagonista no son los únicos que habitan en el mundo de la obra, sino que hay otros que también responden a su manera a los acontecimientos del relato.

Algunos personajes tritagonistas bien hechos son:

  • Cosette (Los Miserables);
  • Aragorn (El Señor de los Anillos);
  • Trinity (Matrix);
  • Sancho Panza (Don Quijote de la Mancha);
  • La Viuda Negra (Avengers);
  • Don Corleone (El Padrino).

Según su participación en la historia

Esta clasificación divide a los personajes según la importancia de su participación en la historia.

Personaje principal

Estos son los personajes más relevantes de la historia. Estos personajes participan de forma activa en el relato y llevan a cabo los roles más complejos de la acción narrativa.

Personaje secundario

Los personajes secundarios son los que acompañan a los personajes principales y son capaces de tomar decisiones y realizar acciones que tendrán repercusiones importantes en la historia.

Su desarrollo no es tan esencial para la obra como en el caso de los personajes principales y por eso se les coloca un peldaño por debajo en importancia.

Personaje terciario

Estos son personajes que aparecen esporádicamente en la obra y cuyas acciones no son particularmente relevantes para la evolución de la historia.

Estos personajes, por lo general, ni siquiera tienen nombre y se les puede identificar por su ocupación (el abogado, el cartero, la muchedumbre, etcétera).

Nota: los personajes terciarios son muy útiles para sentir que el universo de la obra se siente amplio y expansivo.

Según su caracterización

Esta clasificación separa a los personajes según el nivel de complejidad con el que son construidos.

Plano

Los personajes planos son aquellos que tienen una construcción superficial y simple en cuanto a su personalidad, fallas, motivaciones y sistema moral.

Aunque esta caracterización suele caer sobre los personajes secundarios y terciarios, lo cierto es que también puede ocurrir accidentalmente con los principales.

En sí, tener un personaje plano no es algo malo, ya que es imposible (e innecesario) trabajar todos los personajes con la misma profundidad que el protagonista, pero una historia que solo contiene esta clase de actores tendrá muy poca calidad narrativa.

Redondo o complejo

Los personajes redondos o complejos son aquellos que tienen una construcción detallada en relación con su personalidad, fallas, motivaciones y sistema moral.

Estos personajes suelen tener muchas características y es difícil colocarles una sola etiqueta para definir todo lo que son.

Gracias a esta complejidad, los personajes redondos llegan a semejarse más a un ser humano de carne y hueso, y su valor narrativo se dispara por las nubes.

Según su evolución en la trama

Esta clasificación divide a los personajes según su progreso en la historia a través del arco narrativo que viven.

Estático

Estos son personajes que no cambian a lo largo de la historia ni aprenden una lección crucial gracias a los eventos de la misma.

Los personajes estáticos siguen una regla similar a la de los personajes planos, en el sentido de que no tiene nada de malo incluirlos siempre y cuando no actúen como protagonistas.

Por ejemplo, es común que en ciertas historias aparezcan personajes terciarios mágicos (como la Estrella en Pinocho) que representan una especie de ideal perfecto; en este caso, el personaje no puede crecer o evolucionar ni necesita hacerlo porque esa no es su función en la historia.

En algunos casos, es incluso posible construir buenos villanos que caigan en esta categoría, como ocurre con el arquetipo del Señor Oscuro que suele representar la maldad pura.

Dinámico

Los personajes dinámicos son aquellos que sí sufren cambios y aprenden lecciones a lo largo de la historia.

Estos personajes viven un arco de personaje que les permite enfrentarse a sus fallas y vencerlas o sucumbir ante ellas. Eso último es importante, porque nos revela que los personajes no necesariamente deben tener éxito para ser efectivos.

Es perfectamente posible que, en historias con un arco inverso de personaje o un héroe trágico, el protagonista aprenda una lección destructiva o fatídica que lo lleve a su perdición.

Los personajes dinámicos son cruciales para la narrativa porque son los que permiten que los eventos que ocurren en la historia tengan repercusiones reales. Si todos los personajes terminaran exactamente igual al final, entonces la historia no tendría una razón para existir.

Según su imagen

Esta clasificación separa a los personajes según las características y símbolos principales que representan.

Arquetipo

Los arquetipos son patrones que se repiten en el tiempo y actúan como pautas a seguir de un concepto complejo.

En las historias los arquetipos son importantísimos porque sirven como un modelo que ayuda a los escritores a profundizar una idea difícil de articular.

Algunos ejemplos de arquetipos son:

  • El elegido: Harry Potter, Luke Skywalker y Percy Jackson.
  • El Vengador: The Punisher, el Conde de Montecristo y Kratos.
  • El tirano: Palpatin, Galbatorix y la Bruja Blanca.

Estereotipo

Los esterotipos son personajes con características exageradas que parten de ideas preconcebidas y popularizadas sobre un tema en particular.

Este sería el clásico personaje rico y arrogante que mira para abajo a otros o el personaje secundario débil que no sabe defenderse por su cuenta.

Los estereotipos son versiones simplificadas de los arquetipos y ahí yace la principal diferencia entre un concepto y otro.

Cabe destacar que es posible construir personajes partiendo de un estereotipo y luego profundizarlos es una técnica bastante válida. En ese caso, los prejuicios de la audiencia se pueden utilizar para sorprenderlos sobre un personaje en particular.

¡Y con eso acabamos! Espero que este contenido te haya enseñado muchas cosas interesantes. Si fue así, no olvides dejar tu comentario. ¡Con gusto lo leeré!

Publicado en Escribir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.