4 técnicas narrativas para equilibrar la balanza de poder entre el villano y el héroe

Una de las formas más sencillas de generar dramas poderosos en las historias, es generando un conflicto de poder bastante marcado entre el héroe y el villano.

Esto muchas veces nos hace crear villanos increíblemente competentes y peligrosos, y/o héroes muy capaces y habilidosos. A su vez, también fácilmente provoca que nos pasemos de la raya y exageremos tanto con alguno de estos personajes, que luego se vuelve imposible progresar la trama de una forma que tenga sentido.

Entonces, ¿qué hacer cuando la balanza de poder en nuestra historia está drásticamente desbalanceada? ¿Qué podemos hacer para equilibrarla sin romper la lógica del texto?

Si te interesa descubrirlo, ¡lee hasta el final!

Potencial del héroe

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Esta técnica narrativa yace en establecer lo antes posible una competencia con potencial de mejora en el personaje principal y desarrollarla a lo largo de la narrativa.

Esto es algo que has visto en cientos de historias como Eragon, Harry Potter o Dragonball.

Esta técnica es particularmente útil cuando la dinámica de poder empieza con el villano siendo drásticamente más poderoso que el personaje principal. Vamos, un Darth Vader contra un Luke, por ejemplo.

La balanza está sesgada con mucha fuerza hacia el lado del villano, pero el potencial impreso en el héroe permite que la audiencia entienda de inmediato que esto es solo momentáneo, y que sienta que la progresión es creíble y natural.

Por supuesto, este elemento no puede solo “aparecer”, como sucede en The Force Awakens donde Rey demuestra una y otra vez tener un inmenso potencial, pero este simplemente crece solo, sin que haya algún tipo de entrenamiento de por medio.

El potencial es algo que se desarrolla en el tiempo. Si simplemente te saltas ese desarrollo y te vas directo al pay-off, la balanza se romperá con ese movimiento brusco y la derrota del villano parecerá más una conveniencia narrativa que algo que el héroe ganó con su propio esfuerzo.

¡No introduzcas ese potencial para luego menospreciarlo con un power-up sin sentido!

Poderes similares

No es extraño que muchas historias tengan a héroes y villanos con poderes bastante similares. De hecho, esto lo has visto cien veces en casi todas las películas de samuráis, donde el conflicto con las espadas está en el centro de todo y donde, además, es bastante común que desde el inicio los rivales estén a un nivel de habilidad bastante parecido.

En este caso, la balanza empieza mucho más equilibrada que en la mayoría de las historias y realmente depende del crecimiento interno de los personajes determinar quién saldrá victorioso al final.

Algo así eslo que vemos en una historia como Devil May Cry 3, donde Dante (el héroe) y Vergil (el villano) son prácticamente igual de competentes desde el inicio, pero Dante pierde en su primer enfrentamiento porque, a diferencia de Vergil, él no tiene una razón real para pelear.

A medida que progresa la historia, la consigue, y en el último combate logra mover la balanza ligeramente a su favor.

Esta técnica es genial cuando tu protagonista es muy poderoso y habilidoso desde el inicio, porque de todas formas le permitirá crecer en la historia y tener un arco interesante y atractivo. Su debilidad no está en su fuerza, y por eso no necesitas trabajarla. Tu enfoque se puede centrar por completo en su evolución interna.

Ahora, quizás te preguntes si esto se puede lograr con villanos y héroes con habilidades distintas, pero en realidad no. Por supuesto, no estoy hablando de si uno utiliza una espada y el otro una pistola. Al final del día, la habilidad sigue siendo “combate directo”, el método no importa mucho.

Hablo de la diferencia entre luchar con una espada o la manipulación. El abismo que separa estas competencias obligará a uno de los personajes a aumentar la eficacia de su habilidad o desarrollar otra que le permita neutralizar la del otro.

Es una dinámica distinta que impide ese enfoque del que hablamos antes, aunque no significa que sea mala. De hecho, es la siguiente en la lista.

Excepción a la regla

Una de las razones por las que muchos animes shonen terminan por alcanzar niveles de poder ridículos e incuantificables, es porque se enfocan exclusivamente en incrementar la eficacia de las habilidades de combate directo de los protagonistas.

Esto es algo que sucede con Dragonball, Bleach y muchos otros, pero no ocurre de la misma forma en series como Jojo’s Bizarre Adventure, HunterxHunter o Full Metal Alchemist. ¿Por qué?

Bueno, eso se debe a que se utiliza la técnica de “la excepción a la regla”, donde el personaje no es una amenaza para el otro porque pueda superarlo en su área de competencia, sino que su poder tiene alguna característica que se salta parcial o completamente la necesidad de interactuar con esa habilidad.

Por ejemplo, en Jojo, los villanos muchas veces ni siquiera tienen una habilidad poderosa de combate, sino una muy particular y específica que obliga a los héroes a utilizar su ingenio para vencerla.

Es decir, todos podemos entender cómo vencer a un tipo con la habilidad de golpear muy rápido. Pues, simplemente evitamos que nos pegue y le devolvemos las ataques, ¿no? Pero ¿cómo vencemos a un tipo cuya habilidad consiste en atraparte en una torre eléctrica indestructible de la que solo puedes salir se convences al villano a que se encierre en ella en tu lugar?

Aquí, el protagonista no puede contar con la fuerza de sus puños para salir victorioso, y se ve obligado a recurrir a otras competencias que quizás no se le dan muy bien.

Otro buen ejemplo lo vemos en Jessica Jones, donde nuestra protagonista tiene súper fuerza y el villano es un enclenque, pero con el poder de controlar mentes con su voz. La fuerza de la heroína se vuelve inútil, y no le queda de otra que depender de su inteligencia y astucia para superar a su némesis.

Esta técnica es genial para mantener un conflicto tenso e interesante, sin necesidad de continuamente aumentar los niveles de poder de tus personajes y caer en el power creep.

Vulnerabilidad inducida

La vulnerabilidad inducida es una técnica que consiste en equilibrar la balanza a través de disminuir la competencia de un personaje en lugar de hacer que el otro aumente la suya.

Quizás eso suene extraño, pero en realidad es algo típico de las historias conspirativas o las de venganza, donde el villano suele ser alguien con mucho poder político y social, y el héroe solo puede ganarle a través de quitarle los elementos que le dan esa habilidad, ya sea humillándolo, exponiéndolo a la verdad o eliminando a sus aliados cercanos.

Por supuesto, no es extraño que aquí también exista algún tipo de crecimiento en las competencias del héroe, pero no es un elemento necesario ni el enfoque se va para allá. Por eso historias como el Conde de Montecristo se saltan casi todo el entrenamiento del héroe de la historia, y pasan directo a las ataques medidas y bien pensadas al antagonista.

También vemos esto en Daredevil, donde la caída del  Wilson sucede a través de las progresivas victorias del héroe, que le quitan al villano las bases de su imperio criminal.

Por supuesto, cabe destacar que esto también puede suceder de parte del villano hacia el héroe. Esto sería la kriptonita de Superman o el plan elaborado del antagonista en Civil War que, sin tener poderes, consiguió que los protagonistas se pelearan entre sí.

¡Y con esto acabamos! Espero que estas técnicas te ayudan a equilibrar la balanza de poder en tu historia.

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