La importancia del contexto narrativo

Si lees críticas y reviews de historias con cierta regularidad, seguramente te has topado con una frase similar a esta: “la historia tiene buenas ideas, pero la ejecución falla”.

Por supuesto, está claro que la ejecución de elementos narrativos puede tener problemas por muchísimas razones, pero una de las principales es sin duda la mala interpretación del contexto narrativo.

Si quieres aprender más al respecto, ¡lee hasta el final!

¿A qué me refiero con contexto narrativo?

El contexto narrativo se refiere a los elementos narrativos que dan sentido a los símbolos de la historia. Es algo así como los atenuantes y potenciadores que justifican o condenan las acciones de tus personajes y, por ende, dan un significado particular al mensaje de la obra.

Por ejemplo, supongamos que dos historias tienen un final en el que se ejecuta una misma acción: el protagonista asesina al villano.

La acción en sí no es tan importante como el contexto narrativo en el que se desarrolla y te lo voy a demostrar.

En la primera obra, nuestro protagonista está consumido por la venganza y no solo mata al villano, sino que lo hace en frente de su familia sin pensarlo dos veces.

En la segunda, el protagonista, en el último momento, decide no dejarse llevar por el odio y perdonar la vida del villano, desterrándolo del reino, pero este, lleno de ira, decide atacar a traición a la pareja del protagonista quien entonces se ve forzado a actuar.

Vamos, estoy seguro que este ejemplo es algo que ya se te había ocurrido a ti desde antes, pero de todas maneras decidí ponerlo para que quedara en evidencia la importancia del contexto narrativo.

¿Cómo afecta una historia?

Volviendo al ejemplo anterior, seguro eres capaz de darte cuenta que los símbolos del relato son distintos. En uno, la muerte del villano representa el poder corrompedor de la venganza, mientras que en el otro muestra la diferencia entre perseguir la venganza por el deseo de justicia y vivir arrastrado por el odio.

Ambas historias, aunque tienen finales relativamente similares, son fundamentalmente distintas en su mensaje, y por eso el contexto narrativo se vuelve un elemento tan impactante para una historia.

Por supuesto, no quiero que caigas en la trampa de creer que el contexto narrativo solo ayuda a cambiar los símbolos para bien. En realidad, es algo que suele condenar muy seguido a los escritores superficiales, porque estos caen en la trampa de copiar o replicar acciones de otras historias sin entender como su propio contexto narrativo les da significado.

Un ejemplo de esto sería la nueva trilogía de Star Wars, donde tenemos dos enfrentamientos y acciones similares: el protagonista enfrentando a un villano poderoso y eventualmente siendo capaz de derrotarlo.

Tanto Luke como Rey tienen un rival principal a quien terminan derrotando (Vader y Kylo Ren respectivamente), pero el contexto narrativo beneficia el primer arco narrativo mientras que perjudica al segundo.

Cuando Luke vence a Darth Vader, esta victoria llega después de mucho entrenamiento y crecimiento por parte del protagonista. Viene después de derrotas terribles y dolorosas, y no solo llega por venganza, sino que la misma lucha representa el esfuerzo de Luke por rescatar el alma de su padre.

Sin embargo, en el caso de Rey, esta victoria simplemente llega, sin mayor esfuerzo o crecimiento por parte del personaje principal, y no tienen ninguna razón profunda detrás más allá de “estábamos peleando y, pues, quería ganar”.

Los escritores quisieron copiar la estructura de la trilogía original, pero fueron completamente incapaces de crear un contexto narrativo que fortaleciera el significado de los símbolos de una manera remotamente similar.

¡Ten cuidado con esto! Si ciertos elementos de tu historia se inspiran en otras (lo cual no tiene nada de malo), asegúrate que entiendes cómo tu contexto narrativo cambia el impacto y significado de esas escenas que buscas replicar.

La buena noticia es que, si haces esto bien, muchas veces terminarás creando algo nuevo, porque tu inspiración dará lugar a algo nuevo que nace de las particularidades de tu historia.

¿Cómo identificarlo?

Ahora, es momento de que hablemos un poco sobre los distintos elementos que conforman el contexto narrativo. Evaluando estos elementos serás capaz de entender con mayor claridad el contexto de tu obra y darle mayor a las escenas más impactantes que posee.

Arco de personajes

Creo que este es el más obvio de todos. Es importante que tus escenas respeten el arco que tus personajes están viviendo.

Es por esto que historias como The Last of Us Part 2 fallan estrepitosamente: porque fuerzan al final de la historia una conclusión cliché y repetitiva sin entender que el arco de su personaje no se presta para eso.

En esa historia, la protagonista experimenta un terrible y crudo arco inverso de personaje, pero al final se fuerza un arco de redención en la obra, donde los escritores le obligaron a perdonar la vida de quien se quería vengar sin que tenga mucho sentido.

Es una copia barata de muchas historias de venganza donde, al final, se concluye que “la venganza es mala”, pero es superficial y débil (no solo porque temáticamente es errónea), sino porque no va con el arco del personaje.

La protagonista había vendido su alma al odio mucho antes, y su conclusión debía terminar en su completa condenación. Los creadores, justo cuando tenían que hacer valer todos los infortunios del personaje, la traicionaron y la dejaron sin el chivo y sin el mecate.

¡Por eso no puedes ignorar el arco de los personajes!

Backstory y filosofía de los personajes

Las decisiones de tus personajes en estos momentos cruciales deben estar justificadas por su arco de personaje, esos es incuestionable, pero de la misma forma no te puedes olvidar de su backstory y la filosofía de los personajes.

En realidad, si quieres introducir plot twists fuertes aquí, es una idea genial amarrarlo a los miedos, defectos y perspectiva de vida que el personaje ha arrastrado toda su vida.

Por ejemplo, en Capitán América: Guerra Civil, el momento terrible que detona el combate entre Cap y Iron Man, nace de algo profundamente incrustado en el pasado de Tony: la muerte de sus padres.

Independientemente de que el personaje sabía que el villano solo le contaba lo sucedido para manipularlo y llevarlo a asesinar a su compañero, sus sentimientos (justificados por su pasado) eran imposibles de ignorar.

Ese es un gran ejemplo de cómo puedes crear conflictos poderosos aprovechándote del contexto narrativo de un personaje en particular. ¡No lo olvides!

Contexto social y político del mundo

Es importante recordar que el contexto narrativo no se reduce a los personajes, sino también al mundo en el que viven. Esto es particularmente crucial si tu historia piensa explorar un mundo complejo y vasto al estilo de El Señor de los Anillos o Game of Thrones.

Por ejemplo, parte de la razón por la que la Boda Roja es un evento tan dramático, no es solo que muchos personajes importantes murieran cruelmente, sino el hecho de que ese acontecimiento afectó drásticamente la estructura política y social de ese mundo.

Tú, como audiencia, en el momento en que te expones al evento, sientes una gran ansiedad y emoción porque puedes empezar a dimensionar las rutas narrativas que esto puede detonar.

La historia se amplía y aumenta drásticamente el drama de la trama.

Temática o temáticas que se exploran

Y, por último, es crucial que le prestes atención a la temática. ¿Por qué? Bueno, por la sencilla razón de que si traicionas lo que los símbolos han estado trabajando, tu contexto narrativo arruinará la escena que esperabas con tantas ansias.

Es algo así como lo que sucede en A Quiet Place, una buena película que pudo haber sido una obra maestra, sino fuera por la manera en que la muerte del papá rompe la temática.

El conflicto de los personajes giraba en torno a la culpa que los invadía no haber sido capaces de salvar a uno de los suyos y resulta que, cuando por fin lo iban a superar, ahora tienen a otro a quien llorar, efectivamente devolviendo a los personajes al lugar donde empezaron.

La historia se rompe porque el sacrificio, aunque dramático, no va con el contexto narrativo y, por ende, contradice la temática y los símbolos establecidos.

¡Y con eso concluimos! Ahora ya sabes todo lo que necesitas saber sobre el contexto narrativo.

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