Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión

Por lo general, la literatura romántica y la literatura fantástica o de acción están tan separadas, que es normal que los lectores de un género nunca interactúen con el otro. Y, lamentablemente, eso significa que es muy probable que haya muchos lectores que ni siquiera le den una oportunidad al trabajo de Jane Austen.

En este blog, he hablado un poco sobre esta increíble escritora, pero creo que es momento de explicar a detalle por qué Jane Austen debería ser una lectura obligatoria para cualquiera, especialmente si eres un escritor aspirante.

Créeme, aunque el género romántico no sea lo tuyo, hay muchas cosas que puedes aprender de Jane y del estilo tan único que la caracteriza.

¡Sigue leyendo y verás que no miento!

¿Quién es Jane Austen?

Jane Austen, nacida el 16 de diciembre de 1775, fue una destacada escritora inglesa. Su estilo es reconocido principalmente por la forma en la que utiliza el sarcasmo y la ironía para llenar de comedia sus historias que, en su mayoría, obedecen más a un género dramático.

Jane es la séptima hija de una familia de ocho hermanos. Cassandra era su única hermana, y ambas eran bastante cercanas. De hecho, la mayoría de las cosas que sabemos de la vida de Jane se debe a las cartas que enviaba constantemente a Cassandra.

El padre de Austen fue el reverendo George Austen, un hombre que sostenía a su familia mediante la impartición de clases particulares y que le otorgó a Jane la capacidad de vivir como parte de la burguesía agraria de Inglaterra, condición que mantuvo hasta su muerte.

Al contrario de lo que algunos podrían pensar, la vida amorosa de Jane fue todo menos satisfactoria. Primero se enamoró de un hombre que se rehusó a casarse con ella por falta de dinero; luego un pretendiente al que amaba murió al poco tiempo de conocerse; y finalmente, estando comprometida por un día, rompió el compromiso por razones desconocidas.

Si has leído las novelas de Jane Austen, esto es muy llamativo, porque en su escritura se refleja los sentimientos tan sublimes que tiene sobre la vida conyugal, una situación que claramente considera la fuente de la felicidad verdadera.

Dicho esto, hay quienes consideran que fue justamente su mala suerte lo que la inspiró a crear historias que tienen un balance tan sutil entre el desastre y el éxito, y sus propias fantasías la llevaron a dar a sus personajes la resolución que ella siempre deseó para sí misma.

Mientras estuvo viva, Jane jamás publicó un libro con su nombre. Sentido y Sensibilidad, por ejemplo, fue firmada como “por una dama”, y Jane solicitó a su familia que no revelara que ella era la escritora.

Sin embargo, sus obras se hicieron tan populares que eventualmente la descubrieron, y pasó a convertirse rápidamente en una figura reconocida.

Lamentablemente, esto no duró mucho. A los 41 años, Jane contrajo una enfermedad no identificada y murió. Sus últimas palabras fueron “No quiero nada más que la muerte”.

Es una historia triste en muchos sentidos, pero sus aportaciones a la literatura no pasaron desapercibidas. Sus novelas son sujetas constantemente a estudios académicos y hasta el día de hoy sus libros se venden por los cientos de miles.

Existen dos museos para conmemorarla, y en la Catedral de Winchester se agregó una placa que dice estas hermosas palabras sobre ella: “Abrió su boca con sabiduría y en su lengua reside la ley de la bondad”.

Jane también refleja en su escritura lo mucho que le interesaba la educación de la mujer y la importante necesidad de inspirar a su género a alcanzar méritos intelectuales (una idea que en esa época era resistida tanto por hombres como mujeres).

Obras más famosas

Probablemente por la corta vida que tuvo, Jane Austen realmente no escribió una inmensa cantidad de novelas. Sin embargo, todo lo que trabajó es oro puro y disfrutarás cualquiera a la que le des una oportunidad.

Orgullo y Prejuicio

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión

La película que salió en el 2005 protagonizada por Keira Knightley es una de las grandes culpables de que Jane Austen alcanzara un estatus más firme en la conciencia popular, pero el libro tenía muchísimo tiempo formando parte de los clásicos más sublimes de la literatura.

Orgullo y Prejuicio es la historia de Elizabeth Bennet, una chica de una familia relativamente bien acomodada que tiene una personalidad inteligente y vivaz. El drama empieza cuando un tal señor Bingley se muda a Netherfield, una de las mansiones más importantes y hermosas del vecindario.

Al contrario de lo que puedes creer, Bingley no es el pretendiente de Elizabeth. Ese puesto le pertenece a otro, pero no te voy a decir quién es porque, si no sabes quién es, existe una alta probabilidad de que el proceder del libro te sorprenda y lo disfrutes más.

Si ya viste la película, no te preocupes, amarás el libro todavía más.

Emma

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión

Esta es la historia de Emma Woodhouse y los problemas en los que se mete por su personalidad confiada y directa, y su pésimo pasatiempo de andar de casamentera con todos. Emma es un libro divertido y satírico que no deja a un lado la oportunidad de tener momentos intensos y dramáticos.

Es un libro que tiene un arco muy poderoso para su protagonista y que está perfectamente desarrollado. ¡No te lo pierdas!

Sensatez y sentimiento

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión

Aquí nos cuentan la historia de las hermanas Dashwood, particularmente de Elinor, una mujer bastante inteligente que dice mucho menos de lo que piensa.

El drama empieza cuando el padre de la familia muere, y la herencia pasa John Dashwood, el primogénito del primer matrimonio del señor.

Es un libro que tiene un balance muy curioso entre el drama y la comedia, siendo capaz de hacerte morir de frustración y luego reírte como un tonto ante las ocurrencias de los personajes en sus interacciones.

Cualquiera de estas novelas es una genial forma de entrar en la literatura de Jane Austen, y son ejemplos geniales de cómo construir elementos románticos.

Características más llamativas de su escritura

Ya sé que mencioné antes que Jane tiene un estilo muy particular de escritura, pero también sé que eso es vago y no te dice mucho.

Por eso, deja que hable exactamente de los elementos que hacen que Jane Austen sea tan única y especial.

Enfoque total en acciones

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión

Una de las cosas que te llamará la atención de inmediato cuando empieces a leer a Jane, es que su escritura realmente no tiene descripciones.

Sí, así como lo oyes. Esta escritora inglesa, del género romántico, con libros de más de 400 páginas, prácticamente no describe escenarios a menos que sea estrictamente necesario para la historia, y apenas aporta rasgos generales de los personajes.

El flujo de la narración está siempre enfocado en acciones, en lo que hace alguien, lo que responde el otro, la forma en la que reacciona alguien más, etcétera.

Es algo bastante particular y curioso porque, usualmente, esta técnica arruinaría cualquier libro, ya que no es nada fácil para un escritor enganchar a los lectores sin construir a detalle los espacios y personas que conforman el mundo.

La razón por la que todo esto sí funciona con las historias de Jane, es que el mundo de sus obras no son los espacios, los jardines o las casas, son los personajes y lo que pasa por sus cabezas.

Es algo verdaderamente especial que no es nada fácil de replicar, incluso si identificas los trucos más sutiles que Jane utiliza (como darle personalidad a los lugares que se asemeja a sus personajes, tener siempre un conflicto interno y externo en las escenas, etcétera).

El desarrollo de los personajes está por encima de todo

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión
Creo que todos debemos encontrar nuestro propio camino a la felicidad.

La sensibilidad propia que tenía Jane Austen hizo que el desarrollo de personajes fuera una absoluta necesidad para ella.

Hay pocos libros (y escritores) que son capaces de manejar y construir tantos personajes en una sola historia, sin necesidad de recurrir a dividir la narrativa en una larga saga.

Jane Austen lo logra en parte, por supuesto, al enfoque tan grande que pone en las acciones de los personajes, pero también porque entre las acciones se incluyen los pensamientos, reacciones y sentimientos de los personajes.

Una sola interacción es casi todo lo que necesitas para entender la personalidad base de sus personajes; con un par de escenas más ya entiendes cuál es el lugar que tiene en la historia, y para el final comprendes el arco que vivió en la trama.

Nada más en Orgullo y Prejuicio tenemos arcos para el señor Bennet, Elizabeth, Jane, Bingley, Darcy y Charlotte.

¡Es absolutamente increíble!

Desarrollo del conflicto entre sentimientos y razón

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión

La mayoría de los escritores manejan el conflicto interno de los personajes como algo que se representa en los símbolos de la historia y unos cuántos diálogos donde dicen expresamente lo que les sucede. A su vez, muchas veces el conflicto interno es algo que acontece de forma paralela al conflicto externo.

Eso no es necesariamente malo, pero hace un contraste fuerte con la escritura de Jane Austen y hace que esta se sienta más fresca y atrapante.

Quizás por la misma naturaleza romántica de las historias o simplemente porque Jane es una genio, todos los conflictos en los que se involucran los personajes tienen que ser forzosamente trabajados desde un punto de vista emocional que se pelea constantemente con la parte racional.

Es una forma muy profunda de ver a los personajes y comunicarnos sus fallas, temores y evolución a lo largo de la historia.

Esto, además, le permite a Jane trabajar sutilmente la transformación psicológica de los personajes, lo cual es un aspecto clave en la construcción de romances, algo que tienden a escribir los escritores modernos.

El amor no se trata de quién está más caliente por el otro, sino de esos pequeños descubrimientos en el corazón de los personajes que les hacen darse cuenta que se están enamorando; que hay alguien en este mundo que pueden amar más que a su propia vida.

Jane Austen sigue esta premisa en sus historias, y por eso las novelas pueden no tener un solo beso y sentirse mucho más románticas que cualquier obra de Nicholas Sparks.

Una lírica sarcástica y divertida

Jane Austen, Jane Austen: la literatura romántica en su máxima expresión
Siempre dices eso, y luego siempre sucede

Una de las cosas que hizo que Jane Austen fuera de inmediato considerada una de las grandes figuras de la literatura inglesa, es la picardía inherente en su escritura.

Jane, a pesar de que su vida no fue un paseo por el parque, refleja alegría en sus historias, muestra comedia y tragedia de una forma tan natural, que se mezclan y hacen ecos que salen del libro y penetran en tu alma.

Su escritura no es oscura como la de Dostoyevsky, ni es filosófica como la de Victor Hugo; pero tiene bondades de ambos estilos a lo que hay que añadirle una rebeldía traviesa y, al mismo tiempo, intelectual.

¿Te suena muy pomposo y rebuscado lo que digo? Pues, déjame decirte que estoy yendo al grano lo más que puedo. Léete las primeras 20 páginas de Orgullo y Prejuicio y luego vuelve a leer esta descripción de su lírica.

Créeme que te darás cuenta que me faltaron palabras pomposas para describirla.

¡Y eso es todo por ahora! Es obvio que hay muchas más cosas que decir de la escritura de Jane Austen (por algo llevamos más de doscientos años estudiándola), pero creo que con esto ya cubrimos lo principal.

¡Espero haberte inspirado a que le des una oportunidad a esta gran autora!

Si lo haces, ¡no olvides dejarme tu opinón en los comentarios!

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