La mentira en las historias: ¿cómo utilizarla a tu favor?

Los escritores pueden utilizar toda clase de trucos y elementos narrativos para que su historia tenga los resultados que busca, pero si hay uno que puede resultar bastante peligroso es la mentira.

De todas formas, si te quieres arriesgar a utilizar esta herramienta para darle sabor a tu historia, es importante que sepas algunas cosas vitales sobre ella.

Si quieres conocerlas, ¡no pares de leer!

Tipos de mentira en las historias

Para empezar, la mentira se puede utilizar de dos maneras muy distintas y es por eso que primero tenemos que hablar de sus tipos.

Mentira narrativa

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La mentira narrativa, en pocas palabras, es una mentira que el narrador o los personajes cuentan en una presentación expositiva. Es decir, esta herramienta se utiliza cada vez que una regla del universo termina siendo falsa.

Un ejemplo muy claro es cuando Obi Wan le dice a Luke que su padre fue asesinado por Darth Vader. Eso es mentira y los escritores se valieron de ella para hacer más impactante la revelación de quién Darth Vader.

También es una mentira narrativa cuando en Full Metal Alchemist te dicen que la piedra filosofal es lo que necesitan Alphonse y Edward para recuperar sus cuerpos. Como al final resulta que no es el único camino, los escritores te mintieron para que no pudieras predecir la verdadera ruta que tomaría la serie.

Ahora, si bien esta técnica puede empezar a sonar muy atractiva para ti, toma en cuenta que no deberías tomarla a la ligera. Si no tienes cuidado con la forma en la que introduces estas mentiras, puede parecer que te estás llevando la contraria, y tu mundo se sentirá falso.

¡Ten cuidado!

Mentira simbólica

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No puedo mentir

En este caso, estamos hablando de cuando se utiliza la mentira como un símbolo narrativo en la historia que forma parte del arco del personaje principal o alguno de los secundarios.

Estamos hablando del típico síndrome de “Pedro y el Lobo” o la clásica comedia romántica donde el protagonista se mete en un problema gigantesco por culpa de una mentira un tanto exagerada.

Este símbolo tiene mucho valor y puede dar pie a grandes historias, pero suele ser bastante abrumador y se apodera de una buena porción de la historia. ¿Por qué? Porque para darle peso temático y simbólico, las mentiras deben tener consecuencias buenas, pero luego complicarse hasta que empiezan a llegar las consecuencias malas.

Para explorar esto bien necesitas amarrar todas esas consecuencias a la trama, por lo que será muy difícil que explores otras ideas. Es decir, te encierra en una caja más pequeña (lo cual es irónico, considerando que la mentira hace justo eso en la vida real).

¿Cómo utilizar correctamente la mentira narrativa?

Como estos elementos son fundamentalmente distintos, te hablaré por separado sobre cómo usarlos correctamente. ¡Empecemos por la mentira narrativa!

Considera cuidadosamente si vale la pena mentir

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Como mencioné antes, es probable que te emociones al ver que esta técnica te puede ayudar a despistar a la audiencia y facilitarte la tarea de esconder tus plot twists más interesantes; sin embargo, el costo que tendrás que pagar si no te sale bien es MUY ALTO.

Por esa razón, es crucial que pienses muy seriamente si realmente vale la pena mentir. Recuerda que no es el fin del mundo que tu audiencia adivine qué sucederá en la historia, de hecho, a veces termina mejorando su experiencia.

Considera lo que el descubrimiento de la verdad hará en los personajes y cómo la trama se verá afectada. La mayoría de las veces, la mentira no es la mejor opción, sino una verdad contada de forma vaga o incompleta.

Recuerda que en las historias la omisión no es una mentira, sino una fracción de la exposición que te guardaste para cuando fuera relevante.

Cuida que la mentira no rompa los símbolos

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El mayor peligro de este elemento es la forma en la que puede modificar por completo la historia y cómo cambia el sentido de los símbolos.

Por ejemplo, en Frozen, cuando Hans se vuelve el villano de la historia, la canción que cantó con Anna ya no significa lo mismo, ni tampoco la amabilidad y buena disposición que mostró a lo largo de la película.

Ya la trama de ese personaje no se trata de un triángulo amoroso, sino de una traición cruel y premeditada.

Esto puede parecer como un halago a Frozen, pero en realidad no lo es, porque si bien la moraleja es “no te cases con un hombre que acabas de conocer”, Anna consigue su meta con la ayuda de un hombre que acababa de conocer, simplemente el segundo no era un psicópata.

Los símbolos de la historia se contradicen y hay momentos que de plano no funcionan, como cuando el príncipe sonríe enamorado viendo a Anna alejarse.

La mentira narrativa abrió una grieta en la historia y si la revisas con cuidado, termina rompiéndola en una buena medida.

Los símbolos narrativos son lo que le da profundidad a tu historia. ¡Respétalos!

No improvises

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Una de las principales razones por las que las mentiras aparecen en una historia, no es realmente porque el escritor lo planeó, sino porque se dio cuenta que las reglas que él mismo estableció realmente no le sirven.

Entonces, como está atrapado en una esquina, decide romper la pared y lidiar con las consecuencias luego. Bueno, dicho de una forma más clara y menos metafórica: se pone a improvisar y modificar las reglas del mundo y la historia.

Esto es pésimo, porque las probabilidades de que tu historia sufra un golpe irreparable son altísimas, y ese peligro solo se acrecentará a medida que continúas la trama sin aliviar los huecos argumentales que la mentira introdujo.

Si estás planeando mentir expositivamente en tu historia, asegúrate de planear muy bien cómo la manejarás o qué aspectos tienes que cambiar para que tengan sentido.

Al final de la obra, habrá una verdad y, una vez que la conozcas, todo tiene que estar alineado a esa verdad. Es por eso que las mejores películas de crímenes, cuando las vuelves a ver ya sabiendo quién es el asesino, tienen todavía más sentido y descubre cosas que antes no habías notado.

¿Cómo utilizar correctamente la mentira simbólica?

Ahora que ya hablamos a fondo sobre la mentira narrativa, es hora de que descubras cómo trabajar la simbólica. ¡Sigue leyendo!

No olvides la dualidad de mentir

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Si tienes tiempo leyendo el blog, sabes que el truco detrás de manejar correctamente la gran mayoría de los elementos narrativos, es evaluar la dualidad que tienen.

En el caso de la mentira, su dualidad yace en el hecho de que puede ser muy útil para evitar problemas (como cuando tu esposa te pregunta si se ve gorda en ese vestido), pero puede meterte en mayores problemas fácilmente (como cuando te cachan copiándote en un examen).

No debes ver la mentira como si fuera algo definitivamente malo ni algo completamente útil, sino como algo que puede tener ambos elementos.

Además, mentir suele tener también un costo moral, especialmente cuando las víctimas son personas que consideras buenas.

Dale consecuencias a la mentira

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Como mencioné antes, la mentira debe tener consecuencias, y algunas de ellas deben ser positivas y otras negativas.

Una historia que maneja esto de manera genial es El Dorado, donde los protagonistas, Tulio y Miguel, pretenden ser dioses para que los indígenas les den todo el oro posible.

Si bien al inicio esta mentira tiene consecuencias positivas para los personajes, eventualmente se complica y pone en peligro sus vidas y el cariño que los lugareños sienten por ellos.

Ese amplio espectro de posibilidades es lo que permite que la mentira tenga lugar simbólico en la obra.

Asegúrate que la mentira vaya con el contexto del personaje

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Las personas no mienten porque sí. Siempre hay razones de peso para que lo hagan (sí, incluso si esa razón es que son mitómanos). Entonces, cuando crees una mentira, asegúrate que tenga sentido con el contexto del personaje.

Por ejemplo, tiene mucho sentido que Tulio y Miguel mintieran, porque de lo contrario estaban muertos.

En Rango, a su vez, tiene sentido que el personaje mienta porque quiere vivir una aventura.

En Bichos, también tiene sentido porque Flik no quiere que lo sigan tratando como inútil.

Es decir, no debes solo considerar el efecto de la mentira en la historia, sino las razones por las que el personaje no diría la verdad. ¡Es crucial para que tenga sentido simbólico!

¡Y eso es todo lo que necesitas! ¿No está tan complicado no? Asegúrate de seguir estos tips al pie de la letra y no tendrás mayor problema.

Si te gustó el artículo, quizás disfrutes este otro sobre los plot twists y cómo construirlos. ¡No te lo pierdas!

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