Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Uno de los errores más comunes que cometen los escritores primerizos, especialmente aquellos que escriben fanfiction, es que crean un protagonista perfecto o, como se conoce en Internet, una Mary Sue.

Si fuiste de los que leyó las críticas que se le hicieron a The Force Awakens y The Last Jedi, es muy probable que hayas escuchado la mención de este término varias veces para referirse a Rey, probablemente uno de los personajes más aburridos y estáticos que la saga ha dado vida.

Si quieres algún día llegar a ser un gran escritor, entonces tienes que evitar construir este tipo de personajes a toda costa. En este artículo, descubriremos cómo evitarlos, ¡sigue leyendo!

¿Qué es una Mary Sue (o Gary Stu)?

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Por supuesto, antes de empezar, definamos qué es una Mary Sue (o Gary Stu si nos referimos a su contraparte masculina).

En resumen, una Mary Sue es un personaje con muchísimas cualidades poco (o nada) explicadas que tiende a ser el centro tanto de la trama principal como de los arcos de los personajes secundarios sin ninguna razón. Una Mary Sue es inteligente, guapa, fuerte, le cae bien a todos los personajes importantes y se las ingenia para siempre sacarse de la manga una nueva habilidad cada vez que se encuentra en una situación peligrosa.

El mayor problema que producen este tipo de personajes en cualquier narrativa es que de inmediato la hacen poco interesante. Lo que genera peso en la trama es, a grandes rasgos, el drama, y para que haya un drama genuino y complejo necesitamos que nuestro personaje tenga una forma de crecer tanto moralmente como psicológicamente.

Una Mary Sue no te permite hacer nada de eso porque ya es perfecta y tiene todo lo que necesita para alcanzar su meta. Lo único que tiene que hacer es estirar la mano y tomar lo que quiere.

A nadie le importa alguien así porque nadie es perfecto: no quieres ver esa historia, quieres ver la historia de alguien con tantas fallas como tú, pero que aún así logra superarlas y hacer algo especial o sucumbir en el intento.

¡Esas son las historias que nos conmueven!

El fanfiction y las Mary Sues

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Si por casualidad te sonó extraño que mencionara que el concepto de Mary Sue está muy relacionado con las fanfictions, deja que te explique a qué me refiero.

El término apareció por primera vez en 1973, pero en ese momento no era un concepto, sino un personaje real escrito por Paula Smith, quien justamente quería burlarse de la forma en la que las fanfictions de Star Trek se construían.

La protagonista de su historia se llamaba Mary Sue, y era la teniente más joven de la historia de la flota, un genio increíble, todos los personajes originales la amaban y al final muere trágicamente para salvar la galaxia.

Si bien Paula Smith hizo esto de forma irónica, su análisis fue tan acertado que el término se difundió rápidamente y para siempre estuvo atado a personajes que son tan perfectos que se vuelven poco creíbles.

Dicho esto, la razón por la que las Mary Sues suelen aparecer con más frecuencia en las fanfictions es porque es muy común que los escritores novatos no se den cuenta de que están construyendo un protagonista así, ya que una Mary Sue siempre es alguien que el autor disfruta; el problema es que muy pocos lectores lo harán.

¿Por qué es tan fácil caer en la trampa de la Mary Sue?

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Siempre que alguien comenta errores comunes en la escritura, lo normal es que pienses que a ti no te puede suceder, sin embargo, el caso de las Mary Sues es muy particular, porque es fácil dejarse engañar.

El problema es que el concepto de “perfecto”, desde el punto de vista narrativo, no significa lo mismo que en la vida real. Si te digo que conozco una persona que no tiene fallas, simplemente te imaginas alguien bueno, exitoso, bien parecido e inteligente, pero eso no aplica en las historias porque el contexto del mundo es lo que define las cualidades que te hacen perfecto.

Es decir, si eres alguien frío, calculador, con una intuición inequívoca sobre la naturaleza humana, y tienes dinero y poder, en un mundo como Game of Thrones tendrás un poder tan grande que prácticamente serás un ser perfecto.

Si eres una persona que es pedante con todos, tienes un problema de alcoholismo y golpeas a tu esposa, pero la historia nunca actúa como si esto fuera algo negativo y el resto de tus capacidades te dan todo lo que necesitas para ganar sin mayor apuro, entonces sigues siendo una Mary Sue o Gary Stu.

Dicho de otra forma, es fácil crear una Mary Sue si no entiendes que una falla o un defecto, si no está conectado con la historia, no es más que un espejismo porque no crea conflicto.

No cometas el error de hacer a tu protagonista una chica bella que no sabe que es bella, que a pesar de no tener personalidad enamora a todos con los que se topa, y pensar que porque es insegura ya se salvó de ser una Mary Sue.

Si no trabajaste para que sus debilidades crearan conflicto y la hicieran fallar, entonces estás creando un personaje plano y aburrido.

Con esto no quiero decir que siempre tiene que haber un gran drama dentro de un personaje, pero debe haber algo que lo haga sentir humano.

El otro día estaba conversando con un lector del blog bastante inteligente que me preguntó qué sucedía con los típicos personajes de acción (como John Wick) que suelen ser increíblemente buenos en lo que hacen y sus fallas muchas vecen son lo que los hace fuertes, no lo que los detiene.

Este es un prototipo de personaje que gira en torno a la “fantasía de poder”, y es justamente la clase de personaje que fácilmente puede convertirse en Mary Sue si no lo construyes bien (como Kirito de Sword Art Online, por ejemplo).

Volviendo al ejemplo de John Wick, si bien es cierto que no tiene un arco profundo de personaje, el detonante es emocional y la primera película pasa un buen rato explorando la situación de fragilidad en la que está el personaje después de perder a su esposa.

Además, John Wick pierde, es herido y muchas veces se salva por pura suerte. Por eso no se siente como alguien infalible, sino como un tipo que está dispuesto a todo para sobrevivir. Eso le da sentido a su lucha y lo humaniza, lo cual evita que se convierta en un Gary Stu.

Coloco este ejemplo porque es muy fácil confundirse y catalogar personajes como Mary Sues cuando en realidad no lo son.

¿Qué representan las habilidades de tu personaje principal?

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla
¡Tengo el poder!

Claro está, quizás estés pensando en muchos personajes poderosos que existen en los libros, las películas, las series, etcétera, y preguntándote cuál de ellos es una Mary Sue, pero te advierto que el poder no tiene nada que ver con esta definición.

Después de todo, ser “poderoso” es algo que depende en gran medida del contexto de la historia. Por ejemplo, si bien es cierto que la Viuda Negra podría vencer fácilmente a Sherlock Holmes en un combate mano a mano, en sus respectivas historias están muy dispares en la escala de poder.

Pero esto no es malo para ninguno de los dos, ya que en ambos casos es su misma posición en el orden de fuerza lo que genera conflicto para ellos y les permite ser interesantes por mérito propio.

El problema está cuando las habilidades del protagonista no tienen nada que ver con lo que el personaje representa. Volviendo a Rey, la razón por la que ella es una terrible Mary Sue es porque la mayoría de sus habilidades y rasgos de personalidad no son propios de alguien que ha pasado su vida en un planeta desértico sin nadie que la cuide y eduque, especialmente en el contexto intergaláctico de Star Wars.

Algunos elementos tan sencillos como hacer que Rey tuviera que aprender a manejar naves espaciales y a arreglarlas, o que por lo menos le costara relacionarse con otros porque siempre ha estado sola, ayudarían a mejorar su personaje y hacer que sea más complejo e interesante.

¿Cómo evadir esta plaga?

Y bueno, ahora que entendemos cuál es el problema de las Mary Sue y los Gary Stu, hablemos sobre cómo podemos evitar a estos personajes.

Aunque no lo creas, ¡es más fácil de lo que parece!

Crea un villano poderoso

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Una de las mejores formas de justificar las habilidades sobrehumanas de tu protagonista es crear un villano que genuinamente se sienta como un obstáculo insuperable.

Uno de los mejores ejemplos que se me ocurren son Sherlock Holmes y James Moriarty. No importa si eres un fan de los libros o de las películas, a nadie se le escapa el hecho de que ambos están bastante nivelados, incluso podrías hacer el argumento de “Moriarty es más poderoso que Sherlock”.

Esta dinámica es muy interesante justamente porque Sherlock es tan excepcional que verlo sufrir para superar a su oponente nos da a entender de inmediato que el villano es alguien peligroso y fuerte.

En pocas palabras, si tu protagonista es muy fuerte y capaz, tu villano tiene que ser igual o peor. Es difícil escribir historias así, ¡pero sin duda son las más interesantes cuando se hacen bien!

Contextualiza sus habilidades con el mundo

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Como mencioné antes, el poder es relativo porque depende totalmente del contexto del mundo en el que se lleve a cabo la historia, pero deja que te diga ahora cómo puedes asegurarte que tu personaje no se sale de la lógica del relato.

Para empezar, ten como regla que jamás le darás al protagonista (o cualquier personaje en realidad) una habilidad que no se haya “ganado”. Es decir, previamente tiene que estar establecido por qué y cómo aprendió a hacer lo que hace de forma tal que sea creíble.

Es decir, si tu personaje es un piloto, es bastante fácil de creer que pueda volar aviones. Sin embargo, no es igual de creíble que pueda luchar mano a mano con cinco enemigos al mismo tiempo. Si quieres que pueda hacer eso también, tienes que darle un pasado que justifique esa habilidad.

Otra cosa que puedes hacer es crear un mundo en el que un elemento fantástico para nosotros sea la norma. Por ejemplo, en un cómic de X-men no necesitas explicar el origen de los poderes de los héroes porque en el contexto del mundo es algo común y, por ende, el lector entiende que no es algo que le deba preocupar.

Por todo esto es importante que la construcción del mundo y del personaje se complementen entre sí. ¡Eso te ayudará a crear protagonistas interesantes que no se sientan como una Mary Sue! 

Dale debilidades que realmente le afecten

Mary Sue, Mary Sue: la plaga de los protagonistas perfectos y cómo evitarla

Una de las cosas que delatan a una Mary Sue es que las “debilidades” que tiene nunca le afectan en lo más mínimo.

Sabes a qué me refiero. Al típico defecto que te mencionan una y otra vez para hacer que creas que hay un problema, pero que nunca toma relevancia en la trama.

En el caso de Rey, hablamos del tema de sus padres y de cómo su ida la ha “traumado”. Por mucho que nos digan que esto es un problema, lo cierto es que Rey está bastante bien. Es una chava completamente normal que es buena en absolutamente todo lo que se propone. En ningún momento ser una “huérfana” resulta un problema para ella ni provoca consecuencias de las cuáles no puede escapar fácilmente.

Al contrario, pensemos en otro personaje descomunalmente poderoso como Neo en Matrix. El problema de Neo es que constantemente duda de sí mismo y de lo que debería hacer, lo cual una y otra vez lo lleva a cometer errores y terminar herido.

Los defectos de un personaje no lo hacen menos, al contrario, ¡superarlos es lo que lo eleva a estatus legendario!

Espero que este artículo te haya servido para entender la diferencia entre una Mary Sue y un protagonista interesante. Si quieres leer una historia con un protagonista poderoso, pero que tiene debilidades reales, ¡lee mi libro Jagger en Wattpad!

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