Continuando la semana de narradores, esta vez te quiero hablar de otro tipo de narrador que es bastante popular: el narrador en tercera persona limitada o equisciente.

Si quieres aprender todo sobre el tema, ¡no pares de leer!

¿Qué es el narrador en tercera persona limitada o equisciente?

narrador en tercera persona limitada, Narrador en tercera persona limitada o equisciente: ¡conócelo a fondo!

Aunque el nombre suene bastante técnico, en realidad este narrador es uno de los más comunes que ves por ahí. Historias como Harry Potter, Eragon y El Viejo y el Mar utilizan este tipo de narrador.

Básciamente, un narrador equisciente o en tercera persona limitada es aquel que cuenta todo desde la perspectiva de un solo personaje, pero que presenta los hechos desde la tercera persona en lugar de la segunda.

Podríamos decir que es un punto medio entre el narrador omnisciente y el narrador en primera persona, permitiéndote estar cerca del protagonista al mismo tiempo que mantienes una cierta distancia que te ayude a explorar elementos externos a él con mayor facilidad.

Este es probablemente uno de los narradores más fáciles de adoptar por escritores jóvenes e inexpertos, por lo que te lo recomiendo si apenas estás empezando tu viaje como autor.

Ejemplo:

“Roberto se aclaró la garganta para hablar, pero fue Julio lo mandó a callar con la mirada de manera hostil. El muchacho se ofendió, aunque decidió cerrar la boca. La habitación estaba cargada de una inmensa tensión, y Roberto no tenía idea del porqué”.

Ventajas que te da

Hablemos un poco de las ventajas que este narrador te puede ofrecer. ¡Aquí te compartiré las tres más importantes!

Narrador menos invasivo

El narrador en tercera persona es menos invasivo que el de la primera persona, por lo que permite que el autor sea capaz de manejar con mucha más facilidad el ritmo narrativo y el desarrollo del personaje principal.

Esta ventaja es importante, porque facilita mucho la construcción de las escenas al forzar al autor a concentrarse en un solo personaje y la experiencia que este vive en ese momento de la trama.

Es más sencillo guardar misterios y secretos

Como no estás metido en la cabeza de tu personaje ni tampoco puedes cambiar fácilmente de perspectiva, el narrador en tercera persona limitada facilita mucho el desarrollo de misterios y secretos narrativos.

Esto facilita mucho la inclusión de plot twists y subversiones, ya que, mientras tu personaje principal no esté expuesto a las respuestas de los acertijos, tu audiencia tampoco podrá adivinar el desenlace de la trama.

Quizás estés pensando que cualquier narrador puede hacer esto, pero la diferencia está en que el narrador equisciente lo logra de una forma mucho más natural, porque forma parte de su funcionamiento básico.

Hace que la audiencia sea más cercana al personaje principal

Aunque no es tan efectivo como el narrador en primera persona en este apartado, es mucho más efectivo que el resto de narradores.

Eso significa que, si no te interesa trabajar tu historia en primera persona, el narrador equisciente puede ser ideal para ti, dándote un balance entre la cercanía que tiene tu audiencia con el personaje y la libertad que tienes como narrador.

Nota: recuerda que en primera persona, el narrador habla con la voz del personaje cuya perspectiva marca la pauta narrativa. Con el de tercera persona limitada, el narrador puede tener una voz distinta e imparcial.

Desventajas que debes tener en cuenta

Si te estás preguntando cuáles son las desventajas que este narrador ofrece, ¡deja que te las comparta ahora!

Complica la narración de tramas complejas

Una de las limitaciones de utilizar un formato narrativo que no favorece el cambio de perspectiva, es que complica muchísimo la narración de tramas complejas.

¿Por qué? Bueno, porque no puedes manejar varios hilos narrativos al mismo tiempo, sino que te debes quedar con uno solo. Este problema se puede minimizar si tienes un protagonista absurdamente activo, pero no lo podrás quitar del todo, ya que una trama compleja es compleja precisamente porque tiene muchas piezas moviéndose al mismo tiempo.

Si piensas crear una historia complicada y con una estructura elaborada, es probable que este narrador no sea el ideal.

Todo depende del protagonista

Al igual que con el narrador en primera persona, el narrador equisciente depende en muy buena medida de la calidad del personaje principal.

Si este no es interesante y activo, es muy fácil que la audiencia se harte de la historia y se aburra, sin mencionar que el ritmo narrativo se puede volver insufrible.

Es muy importante que te des la tarea de crear un protagonista con motivaciones y deseos poderosos que le impulsen por la historia, o de lo contrario tendrás que recurrir a conveniencias narrativas como en Harry Potter, donde siempre tiene que llegar un tercero a resolver los problemas de la trama para que el protagonista haga algo.

La exposición depende del conocimiento del protagonista

El narrador en tercera persona limitada está, bueno, limitado por una razón muy sencilla: solo conoce lo que el protagonista conoce.

Esto puede resultar un problema porque puede forzar a que exista una alta cantidad de diálogo expositivo en la historia.

Es por esto que cada uno de los libros de Harry Potter tiene uno o dos capítulos al final donde Dumbledore o alguien parecido le explica toda la historia al protagonista.

La visión limita del personaje principal complica muchísimo la inclusión de esos elementos de forma natural en la historia, por lo que luego se necesita llenar los huecos en la historia con exposición.

¡Y ya con eso llegamos al final! Espero que este contenido te haya ayudado a entender mejor este tipo de narrador.

Si tienes alguna duda, ¡déjala en los comentarios!

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