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¿Qué tanto caso debes hacer a los críticos?

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¿Qué tanto caso debes hacer a los críticos?

Este artículo quizás te puede parecer extraño considerando que yo también formo parte de ese gremio de “críticos” sobre el cual voy a hablar aquí. Quizás incluso creas saber lo que te diré. Quizás pienses que me esforzaré por elevar a estos personajes con la esperanza de que mis propios artículos sean más valiosos a tus ojos…

La realidad es que eso me importa muy poco, porque antes de ser crítico fui escritor y, antes de eso, fui lector y lo cierto es que esos últimos roles son los que considero por mucho los más importantes y valiosos de la industria narrativa.

Los críticos tienen su rol, por supuesto, pero es un rol que fácilmente se pervierte en el momento en el que su opinión empieza a tener más peso del necesario, y justo de eso vamos a hablar en este artículo. ¡No pares de leer!

¿Qué es un crítico en realidad?

Un crítico es cualquier persona que hace un análisis sobre una cosa con el objetivo de identificar sus componentes y compartir su opinión. Técnicamente, todos somos críticos cuando hablamos sobre una historia que disfrutamos o que no nos gustó en lo absoluto y ese diálogo es parte de lo que hace que el universo narrativo sea tan apasionante.

Al final del día, las historias son bonitas por aquellas cosas que nos dejan y hablar sobre eso es un ejercicio que nos permite comprenderlas y aprovecharlas con mayor profundidad. Desde ese punto de vista, la labor crítica es crucial y es importante que no se la dejes a sujetos con un blog como el mío, sino que tu también participes en ella aunque sea por medio de conversaciones con tus amigos y familiares.

Y no lo digo por alguna razón vaga y hueca como “promover la historia que te gusta” o “apoyar a tus escritores favoritos”, sino porque ese ejercicio te ayuda principalmente A TI porque te permite reflexionar sobre ideas interesantes y crecer como persona. ¡Ese es el verdadero fruto del proceso artístico!

Claro está, no todos tienen la misma capacidad de análisis y ahí es donde un crítico profesional puede ser de gran ayuda, ya que (preferiblemente) será alguien con un gran conocimiento sobre el tema y que, por ende, es capaz de extraer mucho más que cualquier ciudadano de a pie.

Esto no es muy distinto de cuando vez un partido de fútbol y te das cuenta que el comentarista realmente sabe de lo que habla. Simplemente escucharlo dar su opinión te ayuda a comprender con mayor profundidad el partido y a disfrutarlo de una manera más inmersiva y valiosa.

¿Cuál es la utilidad que tienen los críticos?

Muchas personas se toman a pecho cuando un crítico destroza una historia que les gusta o, a la inversa, sonríen orgullosos cuando parece que todos están de acuerdo con que esa historia que disfrutaron “genuinamente” es buena.

Eso está muy bien, pero en realidad no dice nada sobre la historia en sí. Al final del día, un crítico es alguien con una opinión; una opinión educada y fundamentada (preferiblemente), pero una opinión al fin.

Que esa persona disfrute algo o no, no es una métrica que realmente determina la calidad narrativa de aquello que critica ni tampoco algo que te permite saber si el producto en cuestión será de tu agrado.

Un buen crítico lo es debido a sus argumentos, a su capacidad para dejar a un lado su propio disfrute de la obra para evaluar con la mayor objetividad posible los elementos narrativos que componen el proyecto artístico analizado.

Es alguien que sabe explicar las cosas y que conoce el tema lo suficiente para establecerlo en términos llanos y sencillos y permitir que alguien con menos preparación pueda aprovechar su experiencia para tomar una decisión.

Esto te lo menciono porque nos lleva a la primera gran utilidad de un crítico: ayudarte a tomar una decisión. Esto significa que el crítico no define lo buena o mala que es una historia para ti, ESO LO HACES TÚ.

Lo que buscas en tus críticos es que sean coherentes y sensatos, que presenten sus argumentos con sentido y lógica de forma tal que puedas sopesar por tu cuenta lo que te dicen.

Por ejemplo, yo sigo a un crítico genial de videojuegos llamado Skill Up en Youtube. En muchas ocasiones, no estoy de acuerdo con los juegos que recomienda, pero sus reseñas están tan bien estructuradas que entiendo a la perfección por qué la recomienda y, por ende, soy capaz de determinar si a mí también me gustaría.

Es decir, si todos los argumentos que presenta a favor del juego son cosas que no me interesan y las críticas están relacionadas con elementos que me llaman mucho más la atención, tengo las herramientas necesarias para determinar que, aunque a él le haya gustado, seguramente no será para mí.

Llevo siguiéndolo por años y con toda confianza te puedo decir que jamás me ha fallado porque su reseña me ayuda a entender si ese producto es PARA MÍ O NO.

Ahora, la segunda gran utilidad de un crítico gira en torno a cómo es capaz de transmitir su conocimiento. ¿Alguna vez has leído una reseña o visto un análisis de una película que ya viste y sobre la cuál ya formaste una opinión? Pues, si es así, entonces ya sabes a qué me refiero.

Al final del día, es genial aprender de alguien que sabe mucho sobre un tema, y ver cómo analiza los elementos de aquello que viste te puede ayudar a tener una comprensión más profunda de ese producto.

Esto es una gran ventaja para aquellos lectores y escritores que quieren aumentar su capacidad de análisis narrativo, aunque de todas maneras no significa que debas comprar todo lo que dice el crítico, así como viene.

Para que el análisis te sirva, ¡también tienes que estar dispuesto a retarlo!

¿Qué tanto caso debes hacer a lo que te digan?

Pues, todo depende de la confianza que tienes en la objetividad del crítico. Un crítico en el que crees mucho, quizás puedes darte el lujo de utilizar su opinión como principal argumento para tomar una decisión, pero, en reglas generales, la voz del crítico nunca debe ser más fuerte o importante que la tuya.

Esto también te da a ti una responsabilidad importante, porque depende de ti crear tus propios estándares que te permitan sopesar tus preferencias particulares con las que el crítico comparte. A su vez, no debes saltarte el proceso intelectual de realmente pensar por tu cuenta la decisión que tomarás o, si ya experimentaste la historia, sacar tus propias conclusiones sobe los elementos que estuvieron presentes en la narrativa.

En sí, un crítico es algo así como la mecha que te ayuda a activar el proceso reflexivo y analítico que te ayuda a saber si una historia te gustará o sacarle mayor provecho a tu experiencia después de vivirla.

¡Y con eso llegamos al final! Si este artículo te gustó, seguramente disfrutarás este otro sobre la diferencia entre una crítica subjetiva y otra objetiva. ¡Échale un ojo!

Publicado en Escribir

5 comentarios

  1. Santiago

    Entonces, como escritor, ¿significa que no debo influenciarme por los críticos a la hora de decidir si ver o escuchar una historia?

  2. Anónimo

    a lo que me refiero era que anteriormente decias que no hay que hacerles caso a esos supuestos criticos, osea, que sueltan basura sin tener nada que ver con la narrativa

    • J.E.F.S

      ¿A qué te refieres exactamente? No es tanto que no les hagas caso, sino que no dejes que su opinión sea la única que importe. Un buen crítico argumenta y te toca a ti comprar o no sus argumentos. En The Last Jedi hay muchos críticos que no argumentan bien, tienen una agenda política y presentan ideas que tienen poca relevancia, es por eso que hay una disparidad tan grande entre la puntuación de los críticos y la audiencia. No sé si es a eso a lo que te refieres.

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