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La pseudociencia en las historias: ¿cómo trabajarla?

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La pseudociencia en las historias: ¿cómo trabajarla?

Las historias de ciencia ficción o con componentes de ciencia ficción constantemente se ven en la necesidad de requerir a la pseudociencia para darle realismo a sus historias.

Esa frase quizás te parezca un insulto… y, si es así, es justamente por personas como tú que estoy escribiendo este artículo.

¿Por qué? Bueno, porque la pseudociencia no es un problema, sino una herramienta, y es crucial aprender a usarla si queremos analizar o escribir historias de ciencia ficción.

¿No me crees? ¡Deja que te explique todo!

¿Qué es la pseudociencia?

La pseudociencia, en el contexto narrativo, es una herramienta que utilizan los escritores para introducir conceptos científicos ficticios en la narrativa sin que la suspensión de la incredulidad de la audiencia se rompa.

En pocas palabras, es la mentira blanca que te arrojan los escritores para que digas “bueno, tiene algo de sentido, puedo proseguir con la historia”.

Todas las historias de ciencia ficción, sin importar qué tan profunda o bien pensada sea la explicación del autor, se aprovechan de la pseudociencia porque, al final del día, lo que están mostrando en su historia NO EXISTE. En el mejor de los casos, está basado en una teoría, pero aún así lo más probable es que esté llena de huecos (después de todo, por algo no ha sido confirmada).

Si todo lo que introduce un escritor en su historia ya está comprobado y ponderado, entonces no está escribiendo ciencia ficción, ¡así de sencillo!

¿Por qué importa?

Ahora, una pregunta muy razonable que puedes hacer es:

“Pero, JEFS, si todas las historias lo hacen, ¿por qué es que la palabra ‘pseudociencia’ tiene una connotación tan negativa?”.

Bueno, eso se debe a una razón muy sencilla: la pseudociencia bien construida, parece ciencia.

En pocas palabras, las personas solamente critican la pseudociencia cuando pueden ver a través de ella y su suspensión de la incredulidad se destruye por completo.

¡Es por esto que importa muchísimo!

En las historias de ciencia ficción, donde la audiencia espera que el sistema mágico esté basado en reglas claras y científicas, una mala construcción de la pseudociencia hace que todo el palacio de cartas se vaya para abajo, arruinando por completo la experiencia.

Entonces, como escritor, debes comprender no solo el valor de la pseudociencia, sino la mejor forma de trabajarla para que la ilusión pueda sostenerse por sí misma.

¿Cómo trabajar la pseudociencia de forma correcta?

Por suerte para todos, solo necesitas tener presente tres reglas fundamentales para que la pseudociencia de tu historia sea de calidad.

Por supuesto, la dificultad a la hora de aplicar estas reglas variará por historias, pero de todas formas te servirán como base.

¡Aquí vamos!

Solo explica lo relevante

Un error en el que caen con mucha facilidad los escritores entusiastas de ciencia ficción, es explicar su sistema mágico demasiado, ofreciendo una infinidad de reglas y procesos para darle más “realismo” a su pseudociencia.

Eso quizás te parezca bueno o quizás incluso una virtud, pero el problema es que te estás olvidando de algo crucial: la narrativa.

Te guste o no, toda tu pseudociencia debe tener como propósito apoyar la narrativa de alguna forma. Si presentas una regla del sistema mágico, es porque más adelante piensas trabajarla en la trama.

Por ejemplo, si dices que la máquina del tiempo solo puede viajar un año al pasado porque más de eso generaría rupturas en la realidad y bla, bla, bla, lo dices justamente porque más adelante algún idiota va a viajar más de un año al pasado y la trama tendrá que lidiar con las consecuencias de esa acción.

Que la máquina esté hecha de aluminio cuántico, que el enchufe sea de tres dientes en lugar de dos o que los cables estén hechos de chicle sabor a menta, es completamente inútil y ponerte a explicar el porqué detrás de todas estas curiosas características es una pérdida de tiempo que, además, te puede exponer a huecos argumentales más adelante.

“Pero, la máquina cayó en el agua, ¿el chicle no perdería su sabor a menta y se echaría a perder?”.

Obviamente estoy payaseando, pero creo que entiendes a lo que quiero llegar.

La pseudociencia no es una herramienta para que alardees de todos tus conocimientos falsos de ciencia, sino para que construyas reglas útiles para que la narrativa evolucione sin que la audiencia pierda su suspensión de la incredulidad.

Nota: de la misma forma, mientras más participación en la trama tengan los componentes de tu sistema mágico, más tiempo deberás emplear en profundizar la pseudociencia y explicarla. En pocas palabras, la profundidad del sistema depende directamente de la estructura de la trama.

Asegúrate que la pseudociencia es consistente

Una vez que establezcas las reglas de tu sistema mágico a través de la pseudociencia, más te vale asegurarte de que nunca (NUNCA) las contradices.

A diferencia de los sistemas mágicos fantásticos, los que están basados en la ciencia tienen reglas (supuestamente) basadas en elementos determinados y medibles.

La pseudociencia no puede depender del misticismo o la suerte para justificar resultados impredecibles y sorpresivos, sino que estos deben estar aterrizados para mantenerse creíbles.

Nada rompe más la suspensión de la incredulidad de la audiencia que las inconsistencias narrativas. ¡No lo olvides!

Haz que sea fácil de entender

Esto quizás le pueda parecer un insulto a muchos que están hartos de las historias de ciencia ficción “para idiotas” que simplifican tanto un concepto científico hasta el punto de hacerlo un chiste.

Por eso, lo primero que quiero dejar claro es que no estoy diciendo que “simplifiques” tu pseudociencia, sino que la hagas “fácil de entender”.

¿Alguna vez te topaste con un video de Youtube que explicaba un concepto extremadamente complejo de una forma tan amena y útil que te permitió entenderlo a la perfección? Bueno, justamente eso es lo que necesitas para tu historia.

A tu audiencia no le va a impresionar o interesar aquello que no entiende, y por eso un gran reto que tienes es asegurarte de que tu pseudociencia tiene sentido para ellos.

Además, si las reglas no están claras, entonces tu audiencia tampoco entenderá la urgencia de la trama y tendrá problemas para conectar emocionalmente con la historia.

Aunque te quiera ganar la tentación de compartir cientos de conceptos y teorías científicas avanzadas que existen en la realidad para demostrarle a todos el genio que eres, primero debes asegurarte que la idea central se entiende.

Si necesitas explicar esos conceptos y teorías dentro de la historia, ¡hazlo! De una forma entretenida y bien estructurada, ¡pero hazlo!

¡Y con eso terminamos! Espero que este artículo te sirva a la hora de que construyas tu propia historia de ciencia ficción.

Si te gustó este artículo, asegúrate de leer este otro sobre los sistemas mágicos. ¡También te servirá!

Publicado en Escribir

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