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La dualidad del hombre: Lo mejor y lo peor de nosotros

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La dualidad del hombre: Lo mejor y lo peor de nosotros

A medida que crecemos y vamos descubriendo que el mundo no es color rosa ni mucho menos, uno de los conceptos más importantes que debemos tener presentes para evitar caer en el cinismo es sin duda el de la dualidad del hombre.

Esta es una idea milenaria que se ha trabajado en las historias desde el principio de los tiempos. De hecho, está presente en el mero concepto de la “lucha entre el bien el mal”, esta idea de dos fuerzas antagónicas enfrentándose constantemente.

Hay mucho que decir sobre este concepto y por eso decidí hacer un artículo al respecto. Si te interesa, ¡no pares de leer!

¿A qué me refiero con la “dualidad del hombre”?

Aunque creo que el nombre se explica por sí solo, básicamente lo que quiero decir con la dualidad del hombre es hacer alusión a la naturaleza del ser humano que es tanto capaz de cometer actos atroces como llevar a cabo acciones sublimes y llenas de bondad y pureza.

Todos los seres humanos que han existido en la historia, desde los santos hasta los genocidas, han compartido esta característica, y es en parte por eso que nuestra existencia es tan compleja e infinitamente interesante.

Es también, a su vez, lo que explica que estés tan frustrado con la humanidad por todos los “errores” o “crímenes” que ves que comete, ya sea la destrucción del medio ambiente o las ocurrencias del gobierno de turno.

Es decir, el ser humano es capaz de todos esos horrores, pero ahí estás tú, frustrado y agobiado por esos problemas. El simple hecho de que te preocupe demuestra que el ser humano es redimible porque si dentro de ti existe suficiente bondad y compasión para buscar mejorar las cosas… también esta se encuentra dentro de los demás.

Esto es innegable, a menos que estés dispuesto a promulgar que los demás no son seres humanos, sino criaturas de otro planeta.

Es algo difícil de entender y aceptar, pero, con el tiempo, lo más probable es que lo descubras por tu cuenta a medida que maduras.

¿Por qué lo explorarías en una historia?

En realidad, la dualidad del hombre es solo una parte del concepto de la “dualidad de la vida”, algo que ya he explorado en otros artículos.

La diferencia central es que la dualidad del hombre como concepto explora únicamente la capacidad para hacer el mal y hacer el bien que tiene el ser humano. Esto puede parecer aburrido y predecible hasta que caes en cuenta de que interpretar lo que “está mal” y lo que “está bien” es extremadamente complicado.

Este concepto es esencial para construir historias complejas porque es el que ayuda a que siquiera exista tal cosa como personajes tridimensionales.

¿Por qué? Bueno, porque obliga al escritor a introducir en todos sus personajes “maldad” y “bondad”. Si sus personajes solo son capaces de una cosa, entonces no están representando la idea de la dualidad del hombre.

Es gracias a esto que podemos tener héroes interesantes y con fallas como Iron Man, y villanos complejos y profundos como Zuko.

Sí, uno es un héroe y el otro un villano… pero eso no es todo lo que son. No son solo capaces de hacer el bien o hacer el mal, sino que tienen ambos elementos peleando dentro de su alma, y ese conflicto los hace tan humanos como tú y como yo, aunque no tengamos poderes o una mente privilegiada como ellos.

Es por esto que la dualidad del hombre es algo que siempre debes incluir en tus historias, especialmente si quieres que estas tengan algún grado de profundidad.

¿Qué necesitas para trabajar la dualidad del hombre?

Ahora, digamos que no te interesa solamente presentar la idea de la dualidad del hombre, sino que la quieres hacer una parte central de tu temática.

Si ese es el caso, ¡necesitas considerar todos estos puntos para tener éxito!

Personajes complejos

Como mencioné antes, la idea de la dualidad del hombre está íntimamente relacionada con la complejidad del ser humano.

Por mucho que nos quiera ganar el cinismo o nuestro complejo de superioridad, lo cierto es que las personas a nuestro alrededor son igual de profundas y complicadas que nosotros, incluso si nos parece que sus ideas no lo son.

Una historia que quiere manejar la dualidad del hombre como temática debe tomarse esta premisa muy en serio y construir no uno, sino varios personajes tridimensionales que actúen según su propio sistema moral y motivaciones únicas.

Si lo hacen, inevitablemente encontrarán situaciones grises en las que identificar el camino correcto o incorrecto es casi imposible.

Esto enriquece la historia y hará que la temática tome más y más profundidad a medida que avanza la trama.

Una trama repleta de situaciones morales incómodas

Por supuesto, aunque es cierto que crear personajes complejos te ayudará a incluir de forma orgánica en tu historia situaciones morales interesantes, es incuestionable que también debes fomentarlas como escritor.

En pocas palabras, si tu personaje es la clase de persona que detesta la violencia, colócalo en una situación en la que la violencia es prácticamente la única opción y observa cómo la resuelve.

Si tu personaje está seguro de que su batalla es justa, hazlo que se enfrente con las víctimas inocentes de sus actos criminales.

Si tu personaje crea inventos para ayudar a las personas y la sociedad en la que vive, haz que se enfrente a un villano que ha corrompido sus creaciones y abusa de ellas para causar más destrucción.

Explora situaciones complejas en tu historia y permite que tu personaje se equivoque; no lo controles. Esas fallas son precisamente lo que lo hará más humano y complejo.

Distintas alineaciones morales en cada uno de los bandos de la historia

Una de las mejores formas de explorar la dualidad del hombre es construir personajes secundarios que, aunque tienen la misma meta que el protagonista, la persiguen por razones completamente distintas.

Una idea contraintuitiva, pero que sirve de mucha ayuda para escribir historias, es comprender que ningún grupo de personas, por fanáticas que sean, en realidad forma parte de ese grupo por la misma razón.

Por ejemplo, los fanáticos de un equipo de futbol, no piensan de la misma forma ni siguen al equipo por las mismas razones. Cada uno de ellos tiene motivaciones muy idiosincrásicas que le hacen ser un fanático de ese equipo en particular.

Lo mismo sucede con los seguidores de una ideología o un sistema de gobierno particular.

Entender esto es crucial porque te ayudará a evitar la simplicidad moral en tu historia y acentuará la dualidad de tus personajes.

¿Por qué? Bueno, porque a la hora de que construyes las razones individuales por las que cada miembro de una facción forma parte de ella, terminarás creando una mezcla interesante de héroes y villanos que están en ambos lados del conflicto, algo así como lo que hizo Avatar: La Leyenda de Aang.

En esta serie, cada bando tiene criminales y salvadores, y cada uno de ellos tiene sus propias razones para actuar como lo hace; desde el rebelde Jet y su banda de forajidos, como el general Iroh.

Esto también le dará realismo a tu historia porque los seres humanos rara vez buscan activamente el mal, sino que lo encuentran mientras persiguen lo que perciben como “bueno”.

Esa es justamente la razón por la que somos “duales”.

Arcos de personaje enfocados en el crecimiento moral de los implicados

De la misma forma, la dualidad del hombre es un concepto meramente moral y, por lo tanto, los arcos de tu personaje deben estar fuertemente enfocados en la evolución ética del que lo vive.

Digo, es cierto que todos los arcos de personaje tienen un componente moral, pero para explorar la dualidad del hombre debes enfocarte en esto con mucha más fuerza, haciendo que la misma trama gire en torno a decisiones morales importantes.

Algo así es lo que vemos en series como Breaking Bad o Attack on Titan, y es en buena parte la razón por la que estas historias nos enganchan con tanta facilidad.

¡Y con eso terminamos! Espero que este artículo te haya resultado interesante. Si fue así, quizás disfrutes este otro sobre la dicotomía del monstruo. ¡No te lo pierdas!

Publicado en Escribir

1 comentario

  1. jm

    una pregunta jefs, entiendo eso de la dualidad del ser humano, pero que pasa con las historias de dark fantasy, ahí siempre muestran personas irremediablemente malvadas y en ocasiones estos rara vez estos muestran alguna característica redimible

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