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Los personajes morales no son aburridos; son los escritores

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Los personajes morales no son aburridos; los escritores no saben construirlos

Uno de los clichés más comunes que suele escuchar en referencia a personajes como Capitán América o Superman, es que los personajes morales son muy aburridos, que los entretenidos siempre son los “bad boys” como Tony Stark y Han Solo.

Aunque no puedo definir por ti cual te gusta más, si te puedo decir con total seguridad que los personajes morales no tienen nada de aburrido. Por el contrario, estos personajes pueden ser extremadamente interesantes si se construyen bien.

Cerrarte a ellos es una pésima idea porque jamás serás capaz de disfrutarlos de verdad.

Si quieres aprender más sobre el tema, ¡estás en el lugar correcto!

¿Qué es un personaje moral?

Un personaje moral es un héroe virtualmente incorruptible que regularmente antepone el bien de los demás al propio y lo éticamente correcto antes de lo conveniente o racional.

Es el héroe que recibirá una bala para salvar al villano o le dará una segunda oportunidad a un traidor que no se la merece. Ese es un personaje moral y, por suerte para todos, aparecen con mucha frecuencia en las historias.

Algunos que me vienen a la mente de inmediato son:

  • Capitán América de la saga de Avengers.
  • Midoriya Izuku de My Hero Academia.
  • Luke Skywalker de Star Wars.
  • Harry Potter de la saga de Harry Potter.
  • Kamado Tanjiro de Demon Slayer.
  • ¡Y muchos otros más!

Por supuesto, el hecho de que sean buenas personas o se esfuercen conscientemente por serlo, no significa que sean perfectos; de hecho, en muchas ocasiones, su principal falla es justamente su ingenuidad que hace que ciertos personajes se “aprovechen de su nobleza”.

Esto puede frustrar a ciertos miembros de la audiencia, pero lo cierto es que este es uno de los elementos más interesantes de estos personajes y una de las razones por las que tenerlos en una historia es una buena idea: siempre toman decisiones riesgosas, si se lo permites.

¿Ya piqué un poco tu atención? Pues, entonces, vamos a explorar esa idea un poco más.

¿Por qué muchos piensan que los personajes morales son aburridos?

La principal razón por la que los miembros de la audiencia piensan que estos personajes son aburridos es porque muchos escritores, por lo general, son muy malos construyéndolos.

¿Por qué? Bueno, porque muchos escritores no saben construir historias complejas y, por ende, sus personajes morales siempre se enfrentan a decisiones fáciles como:

“Villano: Salva a la princesa o déjala morir.

Personaje moral: pues, la salvo”.

“Villano: derrota a este criminal malvado y salva a la aldea, o abandónalos a su suerte.

Personaje moral: pues, lo derroto”.

“Villano: dale el antídoto a tu mamá o sálvate tú

Personaje moral: pues, me muero”.

Eso no es nada entretenido ni divertido y la audiencia tiene muchísima razón al criticar a estos personajes; después de todo, es completamente predecible lo que harán y la historia pierde mucha emoción.

A esto, súmale que muchas veces, con las ganas de hacer que el personaje moral “se sacrifique”, los escritores no construyen bien el contexto narrativo y la audiencia se burla de ellos al ver que, de haber utilizado un poco más el cerebro, no habrían muerto.

Es justo este tipo de detalles los que hacen que por décadas haya personas burlándose de la muerte de Jack en Titanic porque ambos podían acostarse en la puerta y salvarse.

Cuando esto ocurre una y otra vez en distintas historias, pues resulta obvio que las personas se cansen de esta clase de personajes.

Dicho esto, como espectador, no te recomiendo que te cierres. Terminarás metiendo a todos los personajes morales en el mismo saco y tus perjuicios te arruinarán experiencias narrativas únicas.

Está bien identificar a los que están mal hechos, pero no caigas en la trampa de creer que todos lo están.

¿Cómo hacerlos más entretenidos?

Espero que lo que dije antes te haya dado una pista de lo que hace a los personajes morales increíblemente entretenidos. Si no fue así, te lo voy a dejar muy claro: la ambigüedad moral.

No sé si esto es una sorpresa para algunos, ya sea porque nunca lo habían pensado o porque quizás crean que no puede ser tan simple, pero el tema es que lo es.

Que un personaje siempre esté orientado al bien, no significa que el bien sea algo fácil de identificar.

Por ejemplo, si tu familia se está muriendo de hambre y ves a tu pequeña de tres años sufriendo en agonía, ¿está bien robarle comida a otra familia que también morirá de hambre por tus acciones? ¿Está bien dejar morir a tu familia?

Si un ritual mágico te permitirá obtener el poder para acabar con un terrible villano, pero requiere el sacrificio de una persona inocente, ¿deberías llevarlo a cabo?

Si el villano es tu propio hermano, ¿deberías asesinarlo por sus crímenes o aprovechar tu conexión familiar con él para salvarlo? ¿Qué sucede si sus fechorías llegan demasiado lejos?

Este tipo de situaciones son un deleite si las exploras con un personaje moral precisamente porque nadie se toma el problema ético más en serio que él.

Dudará, llorará, cuestionará cualquier decisión que tome y te llevará junto a él a lo largo de todo el conflicto.

Esto también los hace impredecibles porque, como tú tampoco sabes qué es lo correcto, no sabes cuál es la ruta que tomará la historia.

Ahora, el rollo está en que construir situaciones con una moral verdaderamente ambigüa no es tan sencillo como crees y por eso muchos escritores fallan a la hora de construir sus personajes morales.

Ya sea porque colocan matices por medio a que la audiencia empiece a odiar a sus personajes (como, por ejemplo, si, en lugar de robarle a una familia moribunda, se tratara de robarle a una familia rica y engreída) o porque no construyen a los personajes involucrados con la suficiente profundidad para que la audiencia entienda el conflicto.

En realidad, es mucho (muchísimo) más sencillo construir personajes inmorales y dejarlos que solitos se destruyan y cometan fechorías de vez en cuando, pero se requiere un autor realmente talentoso para hacer lo mismo con un personaje bueno y honesto.

¡Y ya con eso acabamos! Espero que este contenido te haya resultado útil y te permitiera aprender algo nuevo.

Si te gustó este contenido, deberías leer este otro sobre cómo construir personajes complejos. ¡No te lo pierdas!

Publicado en Escribir

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