Los Anillos del Poder: ¿qué le hicieron a nuestro Tolkien?

Los Anillos del Poder: ¿qué le hicieron a nuestro Tolkien?

Los Anillos del Poder: ¿qué le hicieron a nuestro Tolkien?

Este artículo fue escrito por Booker Crow. Un amante de las buenas historias y un escritor que ha quedado finalista en varios concursos y que busca seguir soñando. Puedes encontrar sus escritos en Wattpad y en Ifreddoms. Para recomendaciones de películas y algo de humor, puedes seguirlo en su página de Facebook El Sendero Del Cine. También puedes seguirlo en Facebook y en Twitter.

Cuando se anunció la nueva serie de El Señor de los Anillos, todos nos emocionamos. Esperábamos con ansias volver a recorrer la Tierra Media y volver a enamorarnos del mundo y del conflicto tan cruel y a la vez tan esperanzador que Tolkien creó. Pero mientras más se acercaba el estreno de la serie, más banderas rojas saltaban. Y, bueno, a estas alturas, es casi seguro que sepas que esta no es una serie de El Señor de los Anillos, simplemente es una que lleva su nombre. 

De hecho, la serie está tan desapegada del material original que podríamos considerarla un fanfic o una historia inspirada ligeramente en los escritos de Tolkien. Por ello, para hablar de la serie no la trataremos como a una adaptación, para no meternos en el cambio de razas, la mezcla de edades, los personajes que degradan a los de Tolkien (*tose* Galadriel *tose*) o las incongruencias con el lore.

Así, la trataremos como a una serie cualquiera para analizar que hizo bien y cuáles fueron sus errores.

Acierto: Lo visual… (a veces)

Siendo esta la serie más cara de la historia, superando incluso el presupuesto que tuvieron las películas de Peter Jackson, se esperaba mucho en cuanto a la calidad visual. Y a veces cumple y a veces pareciera que está hecha por aficionados. Deja me explico.

Cuando llegamos a una ciudad nueva, por ejemplo a Numenor, la cámara nos da una vista panorámica de la gigantesca ciudad por algunos segundos, haciéndonos creer que es inmensa y que está habitada por al menos unos cientos de miles de personas. Sin embargo, en el transcurso de la historia, de la enorme ciudad solo veremos un cuarto, una plazuela y algunas otras locaciones sumamente puntuales y, por demás, vacías. No hay realmente una intención de crear escenarios dinámicos y vivos. Que sí, ya sé que eso es algo común en las series y es algo que se hace para ahorrar presupuesto, pero recordemos que es la serie más cara de la historia.

Así, por ejemplo, podemos ver una gigantesca y muy creíble explosión del Monte del Destino y luego no creernos que las armaduras de los soldados estén hechas de metal. O podemos ver una carga de 300 jinetes a caballo contra un ejército de orcos, para luego verlos enfrentarse en el “enorme pueblo” donde habitan 100 personas y esas 100 personas viven en tres chozas alrededor de un pozo. Hay 15 o 20 extras mal photoshopeados para que simulen multitudes al fondo de una escena y hay muchos más detalles así que hacen que la serie pierda calidad.

Puede que pienses que soy un exagerado y que esos “detalles” son intrascendentes a la hora de valorar una obra, pero es que resultan bastante llamativos, créeme.

Nota: y se supone que esto era un acierto…

Errores

La narración visual es deficiente y contradictoria/pésima dirección

Es en esta parte cuando esos “pequeños” errores del principio se vuelven evidentes, ya no por porque se vea fea una escena, sino porque se generan incoherencias en la historia.

Esto arruina la épica del mundo y toda verosimilitud que pudiera tener.

Como mencioné antes, Numenor, que es considerado el reino de los hombres más grande que jamás haya existido en los escritos de Tolkien, en la serie se nos presenta, por un plano aéreo, como una ciudad de varios cientos de miles de habitantes, pero en sus plazas no hay más de 50 personas.

¿Y te imaginas como sería el ejército de esa gigantesca ciudad? Pues, la realidad es que no tiene ejército, así que reclutan a voluntarios para acompañar a la reina a la batalla y resulta que de toda la ciudad se apuntan 500 voluntarios sin entrenamiento alguno.

Bueno, también resulta que, cuando ese ejército de voluntarios sin entrenamiento marcha para salir y escoltar a la reina a la batalla, también se eligen planos aéreos para que podamos ver que el poderoso ejército de 500 voluntarios son en realidad 50 extras marchando. Y luego todo ese ejército va a viajar en tres barquitos chiquitos donde no solo cabrán todos esos soldados, sino que también entrarán sus caballos, su equipamiento, la comida y el equipo necesario para montarse un campamento…

Ajá…

Y es que son errores que fácilmente se pudieron evitar con un buen manejo de cámara y una buena dirección. Sí, que los acercamientos a los barcos se ven geniales con todos esos detalles y luces, pero, es que esos momentos que nos restriegan el presupuesto en la cara terminan por crear una disonancia narrativa muy frustrante porque es imposible mantener un estándar de calidad firme.

Un ejemplo de esto último es cuando todos los pueblos de aquí a Orodruin se reúnen para protegerse de un ataque orco. El guion, a través de los diálogos, nos da la información de que en ese lugar hay muchísima gente proveniente de varios pueblos. Se nos remarca una y otra vez la enorme cantidad de personas aglomeradas ahí, tanto que las barracas están llenas y no habría comida suficiente para todos… y entonces… ¡Plano aéreo!

Como te imaginarás, solo hay unas 50 personas apretujándose en la gran cantidad de espacio vacío. Y cuando la líder de todos esos pueblos les habla para infundirles valor, la multitud crece a unas 100 personas que en realidad son 15 o 20 extras mal photoshopeados al fondo de la escena.

Y de esos ejemplos está llena la serie, tanto que mencionar los que hay en un solo capítulo nos llevaría horas, así que mejor aquí dejamos este punto.

La trama

Aquí se puede hablar de muchas cosas, como de que no hay un verdadero conflicto que mueva la trama, que el ritmo es lento y que hay episodios en los que nada pasa o que los acontecimientos son risibles e incoherentes, por no decir estúpidos.

Te voy a dar un ejemplo que se basa en uno de los cambios más estúpidos de la serie: los orcos, como los trolls, no pueden resistir la luz del sol. Con esa información en mente, deja que te cuente la siguiente secuencia de eventos.

Resulta que un niño humano que va al pueblo chiquitito de 3 chozas, para buscar alimentos y así darle de comer a todos los pueblos de aquí a Orodruin. Pues, el chico consigue una carretilla de alimentos que su amigo lleva al fuerte y, con esa carretilla que a nosotros nos serviría para hacer una sola comida para unas 20 o 30 personas, a ellos les alcanza para alimentar a todos esos pueblos por varios días.

Pero como el chico ya se olía esa tremenda incongruencia, él quiere buscar más alimentos y entra a una choza, que por alguna razón es el doble de grande de lo que se ve por fuera, y se encuentra con un orco; quien sale en su persecución, dándole apenas tiempo al chico para esconderse en el pozo.

Esto pasa al medio día cuando el sol está en lo alto del cielo, pero para que haya “tensión” justo en ese momento pasa una nube salvaje para cubrir la luz. Así, un montón de orcos, que quién sabe de dónde chuchas salieron, se pasan buscando al niño desde la mañana hasta la media noche, lo buscan por horas en un escenario de tres chozas chiquitas y un pozo, y a ningún orco le da por revisar a conciencia el pozo.

Pero la cosa no acaba ahí, ¿recuerdas que los orcos se mueren con el sol? Pues al niño se le ocurre que el mejor momento para salir del pozo es a la media noche, cuando todos los orcos siguen buscándolo. Y ahí comienza una escena de sigilo digna de un videojuego mal programado. Ya sabes, cosas como que te metes en hierba alta y ya puedes echarte una siesta porque los orcos nunca te van a encontrar.

Pero, vamos, todos esos errores son demasiado comunes, siempre están en las malas producciones. Por eso, en Los Anillos del Poder quisieron innovar. Y decidieron quitar toda la tensión que quedaba en su historia, abusando de los Deus Ex Machina y las conveniencias narrativas.

¿Dices que al niño lo atraparon después de su escena de sigilo chafísima y ahora lo van a matar? ¡No! El elfo “de acuerdo al lore”, aparece de la nada y lo salva.

¿Dices que ahora deben correr por sus vidas y están a punto de ser alcanzados? ¡No! Sale el sol y a los orcos se les olvida que pueden seguir tirando flechas.

¿Me cuentas que Galadriel se avienta al mar a lo yolo y no hay forma en la que sobreviva? ¡No! Justo por ahí hay unos náufragos que la suben a su pedazo de madera y, además, en esa madera va el mismísimo Sauron.

Pero el mar es más grande que todo el continente y no hay forma de regresar a tierra… ¡No! Justo por ahí pasaba un barco de Numenor que los salva.

¡Oh, no! Ahora explota el Monte del Destino y cubre todo con fuego y cenizas, matando quien se ponga en su camino… ¡No! Todos los protagonistas sobreviven. De hecho, los protagonistas son los únicos que sobreviven. Hasta el niño humano y su madre sobreviven a la explosión de un volcán…

¿Quieres más ejemplos? Es que ni siquiera vale la pena explicar por qué todo eso está mal, me parece que cualquiera lo entiende.

Los personajes

Como dije, ni siquiera voy a mencionar que no hay ningún personaje creado por Tolkien aquí. Los enanos, los elfos, los hombres y hasta Galadriel, Sauron y Gandalf son diferentes. No te recomiendo que ensucies su memoria viendo esta serie.

El verdadero problema es que los personajes son planos. Sus personalidades son odiosas, no tienen motivaciones o arcos y simplemente se mueven de un lugar a otro y dicen lo que el guion requiere que digan.

Pasemos a analizar a Galadriel, la típica protagonista empoderada de la actualidad. Es grosera, altanera, cada que se dirige a alguien es para amenazarlo, es la mejor guerrera élfica y solo piensa en venganza. Claro que como es típico de estos personajes, que se dan aires de perfectos, pero que de Mary Sue no salen, se la pasa equivocándose. Toda decisión que toma es horrible, pero el guion siempre le da la razón. 

Lo peor es que hay un momento en el que podría comenzar a redimirse, porque entre tanto error un acierto debía haber, por pura estadística. Sin embargo, parece que los guionistas no se percataron de aquello. Lo único que debía hacer era aceptar que ayudó a Sauron, que ella también cometía errores… pero eso dañaría su imagen de mujer perfecta y los escritores no podían permitir esto.

Los diálogos

Generalmente, estos entrarían en la construcción de personajes, pero aquí se merecen su propio inciso.

A estas alturas ya debería ser obvio que la serie tiene bastantes deficiencias narrativas por donde se le mire, pero ninguna es más chistosa o frustrante que sus diálogos. Y es que ya vimos que los personajes tienden a tomar decisiones muy poco meditadas, por decirlo de alguna manera. Ahora, imagina que esos personajes con inteligencia diversa se ponen a hablar con palabras rebuscadas y metáforas que leyeron en cajas de cereal.

Sí, el resultado puede ser gracioso, pero también tiende a prestarse para iniciar charlas motivacionales por cualquier motivo.

Deja que te ponga un ejemplo:

Digamos que llegó una elfa a Numenor… pues, charla motivacional para pedir que los elfos no acaparen los trabajos.

Ahora los orcos van a atacar a unos campesinos en sus chozas chiquititas… bueno, charla motivacional del líder malvado.

Luego, esos aldeanos se piensan defender… y sale otra charla motivacional.

Que un peloso se rompió el pie y fue dejado atrás para morir solo… así es, lo adivinaste, charla motivacional sobre cómo los pelosos siempre se apoyan (aunque, en realidad, siempre dejan morir a los suyos cada que pueden).

No me malentiendan. A veces sus frases rebuscadas dan en el blanco, pero cuando todos los personajes hablan así se pierde el impacto. Sin mencionar que sus acciones no corresponden al intento de “belleza” en sus palabras.

La mayoría del tiempo pareciera que estás oyendo a ese compañero de la escuela que siempre se levantaba cuando el profesor preguntaba algo y el compa únicamente hablaba sin decir nada y, una vez que captas lo vacío de las frases, te cansan demasiado rápido.

La serie no es para nada honesta

Todo el que haya leído a Tolkien sabrá lo mucho que él odiaba que alguien buscara alegorías en sus obras. No está de más decir que si se tuviera algún respeto por el autor o por su obra se hubiera evitado meterlas, aunque lo correcto sería no meterlas en ningún lado a menos que se busque explorar, de forma honesta, un tema.

De nuevo, los Anillos del Poder van un paso delante de esto, porque no meten sus ideas para explorarlas o para sermonearnos. Simplemente, las meten y ya. Toda la serie está llena de las ideas de los guionistas y directores porque patatas. Esto causa que los símbolos no tengan cohesión y que la temática ni siquiera exista. Volviendo a la serie sumamente superficial y predecible.

Ya me dirás tú si en diez años la gente va a captar la alegoría del presidente naranja de Estados Unidos rechazando a los elfos inmigrantes, o le va a importar la comunidad mormona de los pelosos o la Galadriel empoderada.,

Basar toda la temporada en un twist

Si eres constante en el blog, sabrás lo peligrosa que puede ser esta práctica, porque es muy fácil ejecutarla mal y requiere de mucha habilidad para lograrse.

La serie le tenía mucha confianza a su “secreto”, tanto que tomó demasiadas decisiones importantes alrededor de ocultar su twist, el cual era la revelación de la identidad de Sauron.

Es por eso que tanto “buenos” como “malos” son tan parecidos. Vamos, que los buenos hacen cosas malas y los malos dan charlas motivacionales, todo para aparentar una ambigüedad moral y dar la sensación de que cualquiera podría ser Sauron. Supongo que no es necesario decir que esa es una de las razones de que los personajes sean tan planos.

Y como ese, hay muchos elementos incluidos solamente para mantener el secreto sobre quién sería Sauron, y sobre quien sería Gandalf. ¡Claro que sí campeón!

El detalle fue que muchos meses antes de que la serie se estrenara, algo así como medio año antes, ya se sabía quién sería Sauron. Y toda la motivación que se habían inventado para que pasaras de un capítulo a otro ya no estaba.

Pero, ¿cómo se supo el mayor secreto de la serie mucho antes de ser estrenada? ¿Alguien filtró el guion? ¿Acaso alguien hablo de más? Pues, no. ¿Recuerdas que meter tus ideas en una obra la vuelven superficial y predecible? Bueno, la gente solo fue a checar el casting y se dio cuenta de que solo un actor tenía las características políticamente correctas para ser el villano de la historia. Así es, así de ridículo como suena.

Y ahora esperan que la gente vea la segunda temporada para saber si el único viajero misterioso es en verdad Gandalf. Y es que aunque la gente no se pusiera a investigar el casting, al ponerle el mínimo de atención a la serie, son muy obvios sus “secretos”.

Dicho de otra forma, la serie no tiene nada que ofrecer, ni a los fans del Señor de los Anillos ni a los que gustan de las historias de fantasía épica.

Y podríamos hablar horas y horas sobre la tela que falta por cortar y sobre los ejemplos que faltan por mencionarse, pero supongo que ya se entendió el punto.

¿Viste la serie? ¿Estás de acuerdo conmigo? Déjame saberlo en los comentarios.

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