El Señor Oscuro: un arquetipo más interesante de lo que parece

Es raro que escuche comentarios negativos sobre El Señor de los Anillos, pero cuando lo hago, usualmente gira en torno a Sauron, el Señor Oscuro de la saga.

Si bien el concepto del Señor Oscuro es tan viejo como el tiempo, el hecho de que aparezca en una obra tan influyente como el clásico de Tolkien, lo convierte en uno de los clichés más comunes en las historias de fantasía, hasta el punto de que a muchos les harta y con cierta razón.

Pero ¿eso es todo lo que hay? ¿Es un cliché sin valor? ¿O hay algo más? Bueno, pues, en este artículo hablaremos justamente de eso.

¡Lee hasta el final!

¿Qué es un Señor Oscuro?

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Un Señor Oscuro es un villano que representa la maldad absoluta. No tiene características redimibles ni tampoco razones de peso para hacer lo que hace más allá de que es malvado.

Esta es la definición técnica y seguramente ya captaste por qué a muchos no les gusta. El problema es que da pie a villanos unidimensionales que son poca cosa más que una bolsa de boxeo para los héroes de la historia.

Ejemplos claro de esto son Malekith de Thor 2 (¿Quién? Exacto) o William Stryker de X-men.

Sin embargo, quedarte con la idea de que el Señor Oscuro no es más que eso, sería bastante superficial. Lo cierto es que, si lo construyes bien, puede ser un símbolo genial y justo de eso hablaremos en el siguiente apartado.

¿Qué representa como símbolo?

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Como mencioné antes, el Señor Oscuro representan la maldad pura. No es un sujeto malentendido ni un tipo con un corazón altruista. Puede pretender por fuera que lo es, pero al final del día eso no es más que una manipulación para esconder su verdadera careta.

En pocas palabras, el conflicto moral de la historia deja de ser abstracto y se vuelve completamente literal: si estás del lado del Señor Oscuro, eres malvado; si estás en su contra, eres bueno… ¿o no?

Ahí está la primera pista de cómo este arquetipo de personaje puede presentar un verdadero dilema para los personajes, porque abre la puerta para que se explore narrativamente la característica tentadora de la maldad y el conflicto pragmático de hacer lo correcto cueste lo que cueste.

Las historias que no entienden este símbolo, caen en la definición superficial que te dije antes, y pretenden que la historia ahora cuenta con una clara línea entre buenos y malos, y ya, lo que anula por completo el conflicto moral y, por ende, le quita profundidad a la historia.

Lo que hace genial a El Señor de los Anillos y la razón por la que Sauron es el villano ideal para esa clase de historia, es justamente que la lucha moral de los personajes se ve acentuada por la presencia de el Señor Oscuro, ya que es una figura tan terrible y poderosa, que necesitas ser alguien verdaderamente bueno y valiente para pensar en oponerte a ella.

De hecho, a lo largo de toda la historia de la Tierra Media, constantemente vemos personajes que son tentados una y otra vez por el mal (ya sea Morgoth o Sauron), y es la decisión que toman al final lo que determina su flaqueza y fortaleza moral.

Es muy valioso colocar escenarios de ambigüedad moral, pero también es muy poderoso colocar situaciones en las que lo correcto es genuinamente aparente, y aún así ver personajes que se inclinan por la maldad.

Después de todo, es ingenuo creer que los seres humanos siempre se inclinan por el bien mayor. Aunque no lo creas, hay situaciones en las que incluso tú tomarías la decisión de hacer algo decididamente horrible con el mero propósito de obtener lo que quieres o ver sufrir a alguien que odias.

Si te interesa explorar eso, ¡entonces un Señor Oscuro es justo lo que necesitas!

¿Cómo manejar bien este símbolo?

Es incuestionable que hay una infinidad de historias que crean un Señor Oscuro ridículo y aburrido, y eso no es más que un testimonio de lo difícil que es crear esta clase de personajes.

Si quieres que te comparta algunos consejos sobre cómo puedes hacerlo bien, ¡sigue leyendo!

Explora la idea de la tentación

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La razón por la que las personas hacen el mal, la mayoría de las veces (por no decir todas), es por la tentación que supone.

Es decir, el camino a cualquier conducta inmoral, nace a través de una idea perniciosa, que te sugiere que vale la pena dejar tu moral a un lado o, simplemente, que no serás descubierto por otros que te juzgarán por lo que hiciste.

Todos los seres humanos pasamos por eso, y algunas veces le ganamos a la tentación y otras veces sucumbimos a ella.

¿Qué significa esto, narrativamente hablando, cuando nos referimos a un Señor Oscuro? En pocas palabras, quiere decir que este villano debe ser una constante fuente de tentación para los personajes, constantemente invitándolos a romper su código moral.

Sin este elemento, no le estarás sacando provecho al símbolo, y rápidamente tu Señor Oscuro se convertirá en un cliché fastidioso.

Asegúrate que los héroes tienen muchas fallas

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Por supuesto, de nada te sirve crear un Señor Oscuro que constantemente tiente a los héroes, si estos no tienen fallas reales que los empujen a hacerle caso.

A su vez, estos defectos te ayudarán a que los personajes se vean obligados a explorar los conflictos internos que el enfrentamiento les produce, ya sea porque les asusta enfrentarse a una crueldad tan terrible o porque están obsesionados con vengarse por el daño que les ha hecho.

Una de las obras maestras de Tolkien, Los Hijos de Húrin, justamente maneja un arco de personaje en el que el protagonista se convierte en un héroe trágico por culpa de su propia soberbia, pero también por el dolor personal que el azote del Señor Oscuro ha traído a su vida.

Es un símbolo increíble, porque representa que incluso una persona que está buscando acabar con la representación física del mal, puede estar equivocada si lo hace de la manera incorrecta.

De todas formas, incluso si no quieres explorar este elemento, necesitas que tus personajes tengan fallas y que el Señor Oscuro pueda explotarlas de alguna manera. Si lo haces, ¡tu villano se volverá realmente temible!

El Señor Oscuro debe ser un catalizador de conflicto

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A nadie le gusta estar “mal”, ¿no es así? Pues, si tu villano no quiere otra cosa que causar mal, es obvio que eso genere conflicto con los seres que habitan en ese mundo.

Por supuesto, esto también quiere decir que el conflicto de la trama central de tu historia debe estar directamente relacionada con el Señor Oscuro. Más específicamente, es este personaje el que debió haberlo iniciado.

¿Por qué? ¿Por qué no puede ser que los héroes iniciaron el conflicto? Porque, simbólicamente, estás diciendo que todo estaba bien hasta que los buenos aparecieron. Es decir, ¡no tiene sentido que sean ellos los que detonen los problemas!

Dicho esto, el problema no solo está relacionado con una falla en la lógica interna de los símbolos, sino que le quita todo el peso al Señor Oscuro, porque lo hace ver reactivo en lugar de una fuerza de la naturaleza que, si la ignoras, arrasará con todo lo que aparezca frente a ella.

Esa cualidad es crucial para que el Señor Oscuro imponga peligro y se sienta la tensión en el relato. ¡No lo olvides!

No le des cualidades redimibles al Señor Oscuro

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Es muy útil tener villanos complejos con motivaciones extrañas e idiosincrásicas, pero en el caso del Señor Oscuro no funciona, simplemente porque ya no es un Señor Oscuro si haces eso.

De hecho, esta es la diferencia crucial entre un Señor Oscuro y un Emperador Malvado. Mientras que el primero es pura maldad, el segundo se mueve por un torcido sentido de altruismo y obsesión por el orden.

El Señor Oscuro es algo mucho más terrible y cruel, porque su fin último es destruir. No es alguien con una filosofía mal encaminada, sino alguien cuya filosofía es destruir todo camino moral.

Es justo por eso que en Star Wars, quien realmente actúa como emperador (desde el punto de vista narrativo) es Darth Vader. Palpatin, por su lado, es un Señor Oscuro, alguien que se deleita en la maldad y el poder, y solo suelta comentarios altruistas para esconder sus verdaderas intenciones.

No es alguien torturado con la capacidad de ver dentro de sí y convertirse, sino alguien que disfruta lo que hace y no piensa en otra cosa que hacerlo cada vez más seguido y mejor.

Es crucial entender esta diferencia porque, de lo contrario, puedes terminar construyendo un Señor Oscuro sin colmillos (porque tiene una brújula moral) o un emperador ridículo y poco creíble (porque no parece una persona de carne y hueso).

Es por esto que Galbatorix en Eragon deja muchísimo que desear como villano, porque es un emperador que actúa como Señor Oscuro, y termina fallándole a ambos arquetipos.

¡Y eso es todo! ¡Ojalá todo te haya quedado clarísimo y ya sepas si te conviene incluir esta clase de personaje en tu historia!

Si todavía te la estás pensando o ya te diste cuenta que necesitas otra clase de antagonista, este artículo sobre cómo construir un villano complejo te puede ayudar. ¡No te lo pierdas!

4 Replies to “El Señor Oscuro: un arquetipo más interesante de lo que parece”

  1. ¡Saludos 🖐!

    Por curiosidad, ¿que piensas de(si has llegado la historia) Ciclope(de la historia “Mundo de Heroes”)? Diría que él es un punto débil de la historia, pero eso dependería de si cae en la clasificación de Emperador o Senor Oscuro.

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