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¿Deberías dejar que tu villano gane? ¿Qué significa eso?

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¿Deberías dejar que tu villano gane? ¿Qué significa eso?

Las partes más tensas de una historia suelen producirse en el clímax de la misma, en un gran enfrentamiento entre el antagonista y el protagonista de la obra, con este último usualmente resultando vencedor; sin embargo, ¿qué sucede cuando explora la otra posibilidad? ¿Qué sucede cuando piensas en dejar que tu villano gane?

Esto sin duda puede ser una gran sorpresa para tu audiencia, pero eso no significa necesariamente que sea bueno desde el punto de vista narrativo.

En este artículo hablaremos a fondo sobre el tema para que puedas entender con mayor facilidad cómo desarrollar esta clase de final. ¡No pares de leer!

¿Cómo “gana” un villano?

Primero que nada, cabe destacar que la victoria de un villano no significa necesariamente lo mismo que la victoria del héroe de una historia. Para empezar, que un villano gane no necesariamente significa que el personaje terminó mejor que como inició, ni tampoco necesita unirse a algún tipo de crecimiento personal o un arco de personaje.

Los villanos “ganan” simplemente cuando logran la meta que se propusieron, usualmente una que impide que el protagonista consiga la suya, pero eso no tiene por qué significar un final triste para el héroe.

Un buen ejemplo de esto es en la película Catch Me If You Can con Tom Hanks y Leonardo Di Caprio. Aquí, nuestro antagonista es de hecho el “bueno” de la historia; un policía que persigue a un estafador bastante joven.

Al final de la historia, el policía atrapa al protagonista, pero además de eso logra convencerlo para que utilice sus habilidades para el bien, uniéndose al FBI y ayudándole a atrapar a otros estafadores.

Como ves, el villano consiguió lo que quería (capturar al protagonista) mientras que el protagonista “pierde” (porque su propósito era que no lo capturaran), sin embargo, en lo respectivo a su arco, este final es positivo para el personaje porque le ayuda a encontrar un lugar en el mundo y vivir su verdadero potencial, finalmente siendo capaz de ser él mismo y dejar de estafar.

Esta película nos ilustra muy claramente que dejar que un villano gane puede añadirle mucha complejidad temática a la historia, y que no es tan sencillo como que permitirle conseguir la victoria hará que tu obra tenga un final trágico.

Dicho esto, también es cierto que en muchas ocasiones la victoria del villano pondrá patas para arriba el mundo del protagonista, destruyéndolo en el camino y arruinando su vida.

Esto suele dar lugar a finales tristes y trágicos que, cuando se desarrolla de la manera correcta, puede dar mucho valor temático a la historia, profundizando el mensaje que se intenta transmitir.

Esto es algo que vemos en Watchmen, donde el villano se sale con la suya y logra asesinar a millones de personas para culminar su plan. Los héroes fallan estrepitosamente al intentar detenerlo e, incluso, la mayoría termina de acuerdo con él.

Este desenlace ilustra la complejidad moral del conflicto central de la obra y hace todavía más interesante plantearse las preguntas que introduce el cómic.

Tres contextos narrativos en los que suele funcionar

Es difícil ofrecerte reglas claras de cuándo y cómo deberías incluir este elemento, ya que lo cierto es que hay muchos factores que entran en juego aquí como:

  • La construcción de mundo.
  • El conflicto central.
  • El arco del protagonista.
  • El desarrollo del villano en sí.
  • La temática y los símbolos narrativos.
  • Y más.

Por eso, te daré tres contextos narrativos en los que este desenlace suele ser una buena opción. Evalúa si tu obra entra dentro de estos parámetros y seguro descubrirás si te conviene o no dejar que tu villano gane.

¡Aquí te va!

Antagonista justo

Tal como ilustré con el ejemplo de Catch Me if You Can, una de las principales razones por las que dejarías que tu villano gane, es porque en realidad eso es lo mejor para tu protagonista. Esta dinámica se suele ver con claridad en historias con antagonistas justos, ya que estos, aunque narrativamente son los villanos, lo cierto es que su alineación moral está orientada al bien.

En este caso, el que está mal o actúa de forma malvada, es el protagonista. Por lo tanto, dejar que el villano gane y, por ende, evite que el héroe gane, en realidad le favorece, ya que le da la oportunidad de redención y previene que su alma termine de corromperse.

Otro ejemplo lo vemos en Crimen y Castigo, donde Raskolnikov es apresado y se ve obligado a pagar por su horrible crimen, lo cual termina siendo justo lo que necesita para redimirse ante sí mismo y las personas que lo aman. Es decir, la victoria del villano le priva al protagonista de lo que “quiere”, pero la da lo que “necesita”.

De la misma forma, también es cierto que esta victoria del antagonista puede tener un rol justiciero en el caso de que el protagonista se volteara por completo al lado de la maldad como sucede en Death Note.

La victoria de N (aunque mal construida), finalmente es lo que narrativamente ajusticia a Light por todos los actos terribles que cometió; actos de los que ni siquiera se arrepentía. Si Light ganaba, la temática de la historia hubiera sido bastante débil, por no decir superficial, y es por eso que lo que más sentido tenía era dejar que el antagonista venciera.

En resumen, en los contextos narrativos donde tienes un antagonista justo, ¡puede ser muy beneficioso dejarlo ganar!

Profundidad temática

El otro lado de la moneda tiene que ver con los antagonistas que de justos no tienen ni un pelo; hablo de esos desgraciados que persiguen metas monstruosas y cuya victoria en realidad es algo malo para todo el mundo.

No es fácil desarrollar una historia con estas características que se sienta satisfactoria, pero eso no significa que sea imposible.

El tema está en cómo la victoria de ese personaje afecta la temática de la historia; cómo el mensaje que intenta transmitir la narrativa toma profundidad gracias a ese desenlace inesperado.

Otro ejemplo de esto sucede en la película de Seven, en la que el asesino finalmente culmina su obra maestra provocando que el policía lo mate por pura ira. Esto profundiza la temática porque nos expone que, tal como dijo el villano, todos están proclives a caer en los pecados capitales, incluso los héroes de nuestra historia.

Si la victoria del villano, esta interpretación compleja y profunda no hubiera podido alcanzarse. Si tu historia manejará temas igual de complejos, quizás dejar que tu antagonista gane puede ser una buena idea.

Historias con secuelas planeadas

Este es el contexto narrativo más fácil de entender y por lo tanto no le dedicaré demasiado tiempo.

Básicamente, estoy hablando del clímax de una historia que está diseñada para recibir una secuela que continuará la narrativa. En estos casos, es perfectamente válido incluir una derrota trágica contra el villano, ya que esto (potencialmente) aumentará el dramatismo e impacto narrativo de la victoria eventual del héroe en la secuela.

En el artículo que escribí sobre la derrota como elemento narrativo, hablé sobre cómo este elemento puede ser más significativo que la victoria, y precisamente por eso es que dejar que tu villano gane tiene valor: hace que tu protagonista pierda.

Esto es algo que Avengers: Inifinity War hizo a la perfección, permitiendo que Endgame fuera una de las narrativas más esperadas del año. Thanos, al ganar, aumentó drásticamente el impacto emocional de la historia, además de que se estableció a sí mismo como un villano verdaderamente poderoso y capaz.

Lo mismo se puede decir de Star Wars: El Imperio contraataca. La victoria de Darth Vader sobre Luke dejó a la audiencia con ansias de revancha, esperando ansiosa el momento en el que Luke sería capaz de enfrentarse en términos de igualdad contra esa formidable fuerza del lado oscuro.

Si estás trabajando una saga, ¡considera concluir los primeros tomos con una victoria de tu antagonista!

¡Y con eso acabamos! ¡Espero que este artículo haya resultado interesante! Si fue así y quieres leer otros parecidos, ¡suscríbete al newsletter del blog!

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2 comentarios

  1. PokeG

    Para no sobrecargar el texto, separé esta parte en este comentario. En una de mis historias planeadas tengo un conflicto en el que el grupo de los héroes terminan “perdiendo” (Ya explicaré las comillas). Ellos se enfrentan a otra raza que tiene como misión dominar a la humanidad, y su misión es repelerlos y acabar con ellos de una vez por todas. Sin embargo, en el combate final entre los dos bandos, los tres más fuertes se enfrentan cara a cara contra el líder villano, mientras el resto está combatiendo. Tras una larga lucha, y con el sacrificio de los dos de los chicos más fuertes, el líder villano termina severamente malherido, pero sus secuaces restantes logran zafarse del los protagonistas para salvar a su líder y volver a su mundo. Los protas logran su objetivo, son capaces de repeler a aquella raza, pero pierden a sus miembros más fuertes, y aquella raza logra escapar, dando la posibilidad de contraatacar a una humanidad afectada por el suceso (Ya eso queda en la parte de las secuelas). ¿Cómo lograría que ese final no sea tan insatisfactorio?, a pesar de que ya de por sí los protagonistas como tal no serán capaces de vencer a los villanos, sin que ganan porque estos deciden escapar. ¿Te parecería bien ver un final así?

  2. PokeG

    Un interesante post el que escribiste J.E.F.S. El que un villano gane es algo que deja a todos en shock de forma inmediata, ya que el público está acostumbrado a “el bien gana y el mal pierde”. Recuerdo que eso generó un gran impacto entre la comunidad de Marvle cuando salió Captain America: Civil War, ya que estábamos tan acostumbrados aa ver a los héroes ganándole a los villanos, que cuando hubo un conflicto de Héroe vs Héroe, sabíamos que alguno de los dos bandos heróicos perdería la batalla. Y ese sentimiento llegó a su climax cuando salió Infinity War y pasó todo lo que mencionaste. Espectacular.

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