Joker: una controversia que dice más sobre nosotros que sobre la película

Cuando fui al cine a ver Joker, la verdad es que no tenía muchas esperanzas. Pensé que sería la típica película de DC que simplemente quiere sacar dinero apoyándose en un nombre conocido y popular.

Pensé que la película mostraría una versión idealista del Joker, sería una historia edgy y típica, y caería en el olvido rápidamente.

Sin embargo, me alegro mucho al compartirles de que este no fue el caso en lo absoluto.

De hecho, Joker es una de las pocas películas que he visto en los últimos años que se siente pura, honesta y genuinamente artística. No parece que hubo un ejecutivo detrás exigiendo que se colocaran tendencias pasajeras del mercado, o un director con una visión ideológica y parcial de la vida.

No. Esta es una película que de verdad trata de explorar temas complicados y crudos, que nos muestra el lado más horrible de nuestra sociedad y cómo es capaz de llevarnos a la locura.

Lamentablemente, la controversia que ha liberado me demuestra lo superficial que es la mente moderna, y lo temerosa (o incapaz) que es a la hora de ver la raíz de problemas que son tan antiguos como la existencia misma del ser humano.

Es una lástima tremenda que dejes pasar esta película por lo que dicen los periódicos y las redes sociales, pero también es un desperdicio absoluto que la hayas visto y no analices profundamente el mensaje que trata de compartir.

Para inspirarte a que la veas y/o ayudarte a que le saques provecho, decidí escribir este artículo. ¡Sigue leyendo y verás que te servirá!

*Spoilers mínimos e indirectos. No te arruinarán la película.

Hablemos sobre la controversia un momento

Joker, Joker: una controversia que dice más sobre nosotros que sobre la película

Sería injusto de mi parte pretender que Joker no tiene un lado negativo que es importante considerar: la película es cruda y ruda.

La violencia que muestra no solo es visceral, sino que se siente incómodamente real, como que cada aspecto de ella es un reflejo de nuestra propia sociedad. Esto es innegable, en parte, porque es muy obvio que la intención de los escritores y el director fue mostrar una realidad de la forma más clara posible.

Además, el Joker es un personaje que fue usado como bandera para cometer la terrible masacre de Aurora en 2012, por lo que tiene sentido que las personas tengan cierto miedo y rechazo ante lo que una película tan explícita, con un personaje tan poderoso, pueda provocar en individuos con problemas psicológicos importantes.

Hasta ahí lo compro todo. PERO, la película no es una “glorificación de la violencia” o “una incitación al caos”, como parecen decir algunas personas que claramente no vieron la película (o entraron con una misión personal al cine). Es un estudio bastante profundo y honesto de la clase de situaciones que arrastran a una persona al fondo del infierno, y disfrutar ahí el sufrimiento que provocan las llamas, por el simple hecho de que, en el camino, fue capaz de arrastrar a otros a ese destino también.

Si Joker es una historia que deberíamos evitar, entonces también lo es Paraíso Perdido y, en menor medida, Crimen y Castigo; dos historias que, sacadas de contexto, también glorifican el posible relativismo del líder moral.

¿Por qué deberías ver Joker e ignorar la controversia?

Joker, Joker: una controversia que dice más sobre nosotros que sobre la película

El problema de esta controversia es que es demasiado superficial y poco analítica. Parte de la misma idea simplista y ridícula de creer que las masacres en las escuelas de Estados Unidos son provocadas por los videojuegos o el poco control de armas.

Si bien es cierto que impedir que las armas lleguen a manos de personas inestables puede disminuir estos incidentes, y que no es mala idea prevenir que mentes jóvenes se expongan a videojuegos y películas demasiado violentas, es absurdo pensar que una buena persona comete un acto tan barbárico solo por esas influencias.

No. La verdadera razón por la que esas cosas suceden es porque ni tú ni yo dimos la talla, porque cuando alguien roto se acercó a nosotros, lo ignoramos o lo tratamos mal, porque cuando alguien estaba en el suelo, lo seguimos pateando, incluso después de que dejó de moverse.

¿Crees que no eres así? ¿Que no has hecho esto? Entonces, eres justamente la clase de persona que necesita ver Joker y entender cómo las pequeñas acciones que cometemos todos los días contra nuestro prójimo, esas que están motivadas por el resentimiento, la envidia y el dolor, provocan que existan personas dispuestas a seguir la moral de un villano así.

Y si eres un santo y nunca te has visto motivado por estas emociones, entonces cuídate todavía más, porque el día que te lleguen no sabrás enfrentarte a esa bestia.

Creo que, en parte, la razón por la que la polémica ha despertado reacciones tan divididas, es porque muchos temen ver lo que la película está diciendo sobre ellos mismos y nuestra sociedad, pero no deberían hacerlo. Justamente, lo que diferencia a los clásicos del resto de las historias, es que son capaces de mostrarnos cosas nuevas y expandir lo que entendemos del mundo que nos rodea.

Pero bueno, si esto no es suficiente, deja que te dé 3 razones más para que la veas; razones que seguro te interesarán si estás pensando en convertirte en un escritor o simplemente te gusta consumir historias.

¡Aquí te van!

Es una obra de arte

Joker, Joker: una controversia que dice más sobre nosotros que sobre la película

No lo digo por decir. Joker es, en todo sentido, una obra hecha por artistas con un profundo sentido artístico.

No faltan los símbolos profundos y los mensajes sutiles, como la escena en la que el Joker se mete, sin decir una palabra, dentro del refrigerador, el lugar más oscuro y frío de la casa, representando su caída final en el círculo del infierno más profundo, su traición a la humanidad; o las increíbles noticias de los problemas de Ciudad Gótica, que demuestran cómo la existencia del Joker es una directa consecuencia de la locura en la que estaba sumida la sociedad.

Los escritores se dejaron llevar y crearon una película que se siente fresca, original, que no sigue una agenda ni tampoco busca subvertir tus expectativas para pretender ser inteligente.

Es una obra hecha por personas con una inclinación artística clara, un trabajo hecho por verdaderos escritores y cineastas con mucho talento.

Si te gusta el medio, tienes que ver esta película.

Maneja la temática de una forma honesta y profunda

Joker, Joker: una controversia que dice más sobre nosotros que sobre la película

Como mencioné antes, es demasiado refrescante ver una película que se pasa por el forro todas las ideologías obsesivas de Hollywood. Si hay algo que me desespera, es que los escritores aprovechen mis películas y series para atascarme por la garganta un panfleto ideológico sobre el grupo de identidad que siguen.

Por fin, una película moderna se atreve a ser fiel a su temática, a manejar ambos lados del argumento y dejarte que tú tomes la decisión final.

Joker es un ejemplo perfecto de cómo debes construir la temática de una historia y cómo puedes manejarla de una forma honesta y profunda. Si así lo deseas, puedes pasarte horas hablando sobre los elementos de la película, y cada vez encontrarás más y más para sacarle.

No me queda la menor duda de que será considerada un absoluto clásico en el futuro.

No busca lavarte el cerebro, sino invitarte a pensar

Como seguramente sabes por los trailers, en Joker hay un conflicto secundario que gira en torno a la lucha de clases entre ricos y pobres.

Lamentablemente, ya he visto como personas con una mente poseída por una ideología están tratando de alabarla o criticarla por mostrar una perspectiva izquierdista del mundo, pero quiero que sepas que, en el momento en el que leas o escuches a alguien decir eso, puedas dar por sentado que se trata de una persona que no puede ver el mundo con un cristal distinto al de su grupo político.

Si bien la película maneja muchos temas muy polémicos y difíciles, menciono este porque es el que demuestra más claramente la rigidez ideológica que está permeando el discurso político en este lado del mundo.

¿Por qué? Pues, justamente, porque Joker se burla de ambos lados del conflicto y nos enseña sus verdaderos rostros. Por un lado, nos muestra la violencia y el resentimiento de los pobres, y el descaro y egocentrismo de los ricos.

Tanto pobres como ricos, de distintas maneras, son culpables de las miserias del Joker y ambos muestran ser igual de reprochables moralmente. La diferencia no está en el dinero que tienen, sino en la forma en la que abandonan su humanidad.

En toda la película, solamente hay dos personas que no antagonizan al Joker (no te preocupes, no diré quiénes son), y uno es rico y el otro pobre, pero nuestro protagonista ha sido tan mangoneado por el resto de las estructuras sociales que lo rodean (laboral, interpersonal y familiar) que es incapaz de conectar con ellos, y, eventualmente, sus propias acciones destructivas terminan haciendo que él mismo los ponga en su contra.

El final, que si bien es épico, es una demostración clara de cómo la vida del Joker, a raíz de sus propias acciones y las de aquellos que lo lastimaron, provocaron que el mundo se sumiera en una miseria más horrible que la que tenía al inicio.

Es decir, la película no se queda con una versión parcial y limitada de la vida, algo tan simple como la jerarquía económica, sino que va más allá y te ofrece varias rutas para que explores un problema tan complejo, que hasta el día de hoy no podemos hablarlo como gente civilizada, sin que unos críticos te quieran censurar.

El que añade fuego a la controversia, está demostrando el punto del Joker

Joker, Joker: una controversia que dice más sobre nosotros que sobre la película

Si el análisis más profundo que puedes sacar de la película es “Joker incitará a la violencia”, entonces estás demostrando el punto de la temática: a nadie le importa lo que sufren este tipo de personas; lo único que les interesa es apuntar el dedo a un culpable externo y darse por servidos.

Es indiscutible que el Joker atrae muchas personas con problemas graves, y con tendencias suicidas y homicidas, pero para atraerlas, ellas primero debían estar ahí, esperando una señal para salir en busca de un ídolo.

La pregunta que deberías hacerte es: ¿por qué, de todos los íconos y héroes narrativos que pudieron seguir, eligieron a un payaso maniático que se deleita en el caos? Pues, eso es lo que te ayudará a responder esta película, y, mejor (o peor) todavía, te enseñará el rol que juegas en ese desenlace.

Para esto es el arte. Para esto escribimos historias. Para mostrar ideas difíciles o imposibles de articular y ayudarnos a descifrar problemas DESDE SU RAÍZ, no desde la idea de que una legislación o presión social va a mejorar mágicamente una falla que está cimentada en la fundación de una persona.

Por supuesto, esto también significa que debes intentar buscar algo más profundo en las historias que consumes, de lo contrario, no eres muy distinto a los que deciden no verlas o le ponen etiquetas políticas.

¡Y listo! Espero que este artículo te haya invitado a pensar. Créeme que todavía hay mucho que se puede decir sobre la película, pero lo dejaré para otro artículo enfocado exclusivamente a las técnicas narrativas que utiliza.

Eso sí, no tienes que estar de acuerdo con lo que he dicho. Después de todo, hay mucho que discutir sobre este tema. ¡Asegúrate de dejarme tu opinión en los comentarios de abajo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.