La escritura sin alma: El problema de los remakes de Disney

La escritura sin alma: El problema de los remakes de Disney

La escritura sin alma: El problema de los remakes de Disney

Los remakes de Disney están siendo una fórmula cada vez más recurrente en la industria del cine, y lo cierto es que tengo muchas cosas que decir al respecto, y la mayoría no son muy buenas que digamos.

El principal problema que veo con estos remakes es que, como autor, me parecen productos faltos de creatividad y valor artístico, están escritos sin alma porque no fueron inspirados en las mentes de quienes les dieron vida.

No son ni siquiera adaptaciones, son remakes, y los pocos cambios que hacen demuestran el poco cariño que tienen por el material original.

Creo que hay algo que los escritores podemos aprender de estos errores, y por eso escribí este artículo. ¡Espero que lo disfrutes!

¿Por qué se hacen los remakes?

Estoy seguro que la razón por la que los remakes de Disney existen no es un misterio para nadie: son formas sencillas de hacer dinero con productos probados que se alimentan en buena medida de la nostalgia de la audiencia.

El Rey León, La Sirenita, Dumbo, Mulán, son películas que han marcado una época y a las que millones de personas recuerdan con mucho cariño.

Es decir, son productos de marketing, no del arte, y por lo tanto carecen de verdadera alma y carisma.

Las debilidades clave de los remakes de Disney

Por supuesto, los remakes, en general, no son necesariamente algo que debe “carecer de alma”, eso no es intrínseco de esta categoría.

Un buen testamento de eso es el increíble remake de Final Fantasy VII o incluso el remake/secuela de Alicia en el País de las Maravillas, que si bien no es perfecto, tiene suficientes cosas nuevas para justificar su existencia.

Entonces, ¿qué es lo que hace que los remakes de Disney sean tan… insípidos?

Pues, ¡deja que te lo diga!

Cero comprensión del material original

Este es, por mucho, el mayor problema que he identificado en cada uno de los remakes de Disney que me he puesto a ver. De hecho, esto es hasta evidente en los trailers de algunos de ellos.

Con esto me refiero a que está claro que la mayoría de estos remakes emulan los eventos de las películas originales, pero sin tener la menor idea de lo que los hizo especiales, que resonaran con miles de personas y se consideraran verdaderos clásicos del cine.

Un ejemplo de esto es Aladdin, que prácticamente no cambia nada de la historia, pero agrega una extraña motivación para Jazmín: ser sultán.

Esa trama en sí no es un problema, pero para que realmente tuviera peso había que cambiar muchas más cosas de la historia y pensar seriamente en lo que eso como símbolo significa para el resto de la trama.

Antes de entrar más a detalle sobre por qué esto fue un cambio muy negativo para la historia, primero tenemos que establecer cuál es el concepto base de Aladdin y la temática que explora: que incluso la persona más insignificante y miserable, puede tener un potencial impresionante y maravilloso que compartir con el resto del mundo.

Aladdin es la historia de un muchacho pobre en una sociedad con clases sociales muy definidas, y su lucha para demostrar que es más que una “rata callejera”. Su historia se trata de crecimiento, madurez y superación.

Jazmín es un catalizador muy importante en esta historia, porque ella es la que obliga a Aladdin a buscar ser más que lo que es. Ella tiene una personalidad fuerte, convicciones arraigadas y está claro que no se conformará con cualquier hombre, incluso si este es un prominente príncipe.

Su labor principal en la historia es fortalecer el arco del protagonista y darle sentido a la trama romántica, profundizando la idea de que solo un hombre valioso y honesto puede estar con una mujer especial y buena.

Al mismo tiempo, Jazmín, como todo buen interés romántico, tiene su propia meta y arco en la historia: ser libre y explorar el mundo. Esta es una perfecta motivación para crear una química genial con Aladdin, quien no tiene nada excepto su libertad.

Estos elementos hacen que los personajes se complementen y su relación sea memorable y poderosa.

Sin embargo, en el remake todo esto se arruina con la decisión de que Jazmín quiera ser sultán.

Hay muchas formas en las que podemos explorar esta idea, pero creo que donde se ve más claramente es cuando Aladdin y Jazmín cantan la icónica “Un Mundo Ideal”.

En la película original, cuando Aladdin empieza la canción diciendo:

“Yo te quiero enseñar este mundo espléndido. Ven princesa y deja a tu corazón soñar”.

Lo que está haciendo es literalmente atacar el problema más profundo en el alma de Jazmín. Está hablándole a su anhelo más codiciado, el que la deja despierta en las noches y soñando durante el día.

Es un momento donde Aladdin expresa su amor a Jazmín y lo que le puede ofrecer. La respuesta inmediata de Jazmín es:

“Un mundo ideal tan deslumbrante y nuevo. Donde ya vi al subir, con claridad, que ahora en un mundo ideal estoy”.

Literalmente le está diciendo a Aladdin que ha transformado su mundo, que pasó de sentirse atrapada a ver con claridad. Todo la deslumbra y fascina, y su deseo más profundo se ha cumplido.

La escena no es solo poderosa porque la música es buena y pegajosa, sino porque tiene un profundo significado con lo que viven los personajes.

Sin embargo, en el remake prácticamente cantan línea por línea, pero todo es plano y sin vida. Nos genera emociones porque nos recuerda lo que sentimos al ver la versión original, pero nada más.

Eso es porque en el remake el anhelo de Jazmín no es ver el mundo, es ser sultán. Aladdin no pinta nada ahí, porque no tiene absolutamente nada que ofrecerle para que ella logre su sueño. En el contexto de esa historia, Aladdin simplemente es un sujeto que está distrayendo a Jazmín de lo que realmente es importante para ella.

Por eso, su relación se siente ficticia y su romance depende demasiado de los recuerdos que tenemos de la versión original.

Esto sucedió porque los escritores no entendieron cuál era el punto de las motivaciones de Jazmín, ni tampoco cuál era el significado de la historia de Aladdin.

Pero esto no es algo exclusivo de Aladdin, sino que sucede en varios remakes, como El Rey León, Dumbo y La Bella y la Bestia.

Honestamente, creo que la única que se salva es Cenicienta, pero ya es todo un tema para otro artículo.

Creatividad inexistente

Obviamente, hacer un remake significa que estás trabajando material ya existente, pero eso no necesariamente significa que no haya nada de creatividad en el trabajo.

Hacer un buen remake significa entender qué es lo que hacía que la versión original fuera poderosa y crear elementos que potencien lo que ya existía.

Sin embargo, estas historias son casi que una copia letra por letra que tiene algunos hilos narrativos que parecen sugerencias ejecutivas en lugar de tramas pensadas para mejorar la historia.

Hay poco arte aquí y, por lo tanto, muy poca creatividad (por no decir nada).

Predadores de nostalgia

Si algo quedó claro en ese breve análisis de Aladdin, es que la única razón por la que estas historias (que incluso contienen símbolos conflictivos y mal pensados) sean exitosas es que se aprovechan de nuestra nostalgia para que sus momentos dramáticos tengan impacto.

Son solamente tristes imitaciones de grandes momentos sin la sustancia de lo que los hizo grandes para empezar, y lo peor es que se nota.

Enfocados en una agenda ideológica, más que en contar una historia

Muchos de los cambios que he visto en estas historias, parecen seguir una ruta ideológica y política, y lo cierto es que no hay mejor fórmula para crear malas historias.

Es como en el teaser que salió de Mulan, donde se da a entender que su familia la obliga a casarse para “traer honor a la familia”. La cara de Mulan es de sumisión y tristeza, y su padre aparece como alguien inclemente y opresor. Luego nos muestran que de hecho Mulan es diestra en la lucha y una poderosa guerrera.

Esto es pésimo para la historia de tantas maneras que me cuesta explicarlas todas. Para empezar, aquí veo algo que es muy típico de las películas que (según ellas) promueven una especie de mensaje feminista: quieren hacer a sus protagonistas fuertes, valerosas y perfectas desde el inicio, sin entender que es justamente lo contrario lo que las hará memorables y modelos a seguir para las niñas.

Yo tengo una preciosa bebé de 11 meses y jamás le mostraría una película así. ¿Por qué? Bueno, porque las probabilidades de que ella sea inteligente, hermosa, amable, generosa, justa, sensata y una cúspide moral desde el inicio es, literalmente, cero.

A lo largo de su vida tendrá que trabajar duro para conseguir todas esas cualidades, y muchas veces fallará, se tropezará, cometerá errores y hará cosas que le harán cambiar la forma en la que se ve a sí misma. No me interesa transmitirle que es perfecta como es, sino que con todas sus imperfecciones puede llegar a ser algo más, algo que la haga sentirse orgullosa de sí misma y, por ende, que su mamá y yo estemos orgullosos de ella.

Lo genial de la película original de Mulan es justamente que ella al inicio es distraída y poco refinada. Tiene una vivaz inteligencia (demostrado por la forma en la que hace que el perro haga sus labores), pero las cosas tienden a salirle mal.

Al contrario del remake, ella no está triste y resignada al destino que le tocó, sino que lo acepta y pone de su parte en algo que no se le da bien por el simple hecho de darle honor a su familia.

El problema de Mulan es que no tiene talento para lo que todo el mundo le dice que debería tener talento. El rol que le toca es un rol que no se le da bien, y eso hace que tenga serios conflictos sobre quién es y el lugar que ocupa en el mundo.

La canción de “En mi Reflejo” explica todo esto a la perfección:

“Mira bien, nunca voy a ser una novia ideal o una buena hija. No sabré tal papel jamás tomar”.

Esto no está dirigido como un ataque a sus padres, sino a ella misma por no tener la cualidades que se supone debería tener.

El resto de su arco justamente se trata de encontrar otra forma de definirse a sí misma y encontrar aquello en lo que es buena, pero esto no le llega fácilmente, ni tampoco aparece como una especie de talento natural que se le da bien a la primera.

Para nada. Mulan gana sus habilidades por medio de trabajo duro y perseverancia.

De hecho, hay un punto en la canción de “Hombres de Acción” donde Ling le dice:

“Tú no sirves en la guerra cruel. ¡A empacar! No hay tal virtud”.

En ese momento le trae su caballo y le dice que se vaya. Es decir, ¡Mulan podía irse a su casa con los labores hechos! No la descubrieron y su padre no tendría que ir a la guerra. Su motivo principal para estar en el ejército se había ido y no existía razón para quedarse excepto… que ella quería demostrarse a sí misma que podía ser buena en algo.

En lugar de renunciar e irse tranquila a su casa, Mulan utiliza su cerebro, su cualidad más destacada, para superar un obstáculo imposible que ningún otro miembro del ejército había superado.

Con eso, se gana el respeto de los demás y crece como persona, siendo capaz de convertirse en una gran guerrera e inspirando al resto para que lo hagan también.

Esa canción justamente se trata de superar tus barreras personales y levantarte a la ocasión para convertirte en una persona de acción, alguien capaz de lograr grandes cosas:

“¡Vencer! Debemos ser cual veloz torrente. ¡Vencer! Y con la fuerza de un gran tifón. ¡Vencer! Violentos como un fuego ardiente. Cumpliendo muy misteriosos la misión”.

A partir de ese punto de inflexión de Mulan, Ling, un personaje que siempre se había mostrado serio en la historia, sonríe y el resto de sus compañeros, que hasta entonces no la valoraban, la miran impresionados y se alegran por su éxito.

El mensaje de la película es que cuando una persona encuentra su camino, genera un cambio positivo en los demás y a la gente le alegra verla alcanzarlo. Por supuesto, al final de la película les cuesta un poco aceptarlo, pero al final hasta el emperador lo hace.

Es una historia inspiradora tanto para hombres como niñas, y no hace falta meterle ningún tipo de agenda para que quede claro que las mujeres pueden ser increíbles.

Y esto es solo un ejemplo de cómo los remakes, incluso cuando se modifican a sí mismos, terminan perdiendo el norte por completo y crean algo que corrompe y desvirtúa el material original, implícitamente diciendo: “mi mensaje político es mejor que tu arquetipo milenario”.

Es deshonesto y tonto, y por eso los remakes de Disney se sienten deshonestos y falsos.

Puede ser que la historia del remake igual sea buena, pero tendrán que cambiarla tanto que ya no será “Mulan”. Entonces, ¿para qué rayos ponerle ese nombre?

¿Por qué no suelo ver los remakes en el cine y por qué tú deberías verlos de todas formas (si quieres)?

Bueno, creo que hasta ahora queda claro por qué los remakes no los veo en el cine si puedo evitarlo. Tengo familiares y amigos que me invitan, y disfruto las salidas en esos casos, pero lo cierto es que no me encanta la idea de apoyar estos productos.

Prefiero ver a Disney atreviéndose con conceptos propios y creando nuevas historias como Enredados o Grandes Héroes.

Eso sí, si tú disfrutas los remakes de Disney, no dejes que lo que digo impida que veas estas películas.

Al final del día, este es más un análisis de construcción de historias y hay aprendizajes importantes que podemos sacar para luego escribir obras que sí entiendan lo que le da poder a los símbolos.

Si te gustó este artículo, quizás te guste este sobre los símbolos literarios. ¡No te lo pierdas!

2 thoughts on “La escritura sin alma: El problema de los remakes de Disney

  1. hola JEFS, por un momento pense que habías dejado de subir contenido.
    Me gustaría saber como manejar y utilizar los elementos que hacen única a una historia.
    Ejemplo:
    -La relación única entre los personajes.
    -Elementos de drama y misterio
    -El diseño de mundo y de objetos

    1. ¡Hola, Ikki! ¡Para nada! Lo que pasó es que se me olvidó actualizar las fechas de los contenidos para que aparecieran de primeros -.-. ¡Ya no volverá a suceder!

      Sobre esos temas, tengo algunos artículos que te pueden ayudar:
      https://blog.jefsescritor.com/interacciones-entre-personajes/
      https://blog.jefsescritor.com/john-polidori-como-crear-un-personaje-misterioso/
      https://blog.jefsescritor.com/diseno-de-los-personajes-en-una-novela/

      ¡Avísame si te ayudan!

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